• Los organismos empresariales del país agradecieron a Raquel Buenrostro, titular del Servicio de Administración Tributaria, la prórroga de la factura electrónica hasta enero del 2023, con lo que se fortalece el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) agradeció a Raquel Buenrostro, titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), la prórroga de la factura electrónica hasta enero del 2023, con lo que se fortalece el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

Por su parte, Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) aplaudió la extensión de la entrada en vigor del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) en su versión 4.0 hasta el 2023, concedida por el SAT, lo que genera certeza entre las empresas para sus obligaciones fiscales y evita la aparición de “coyotes”.

El sector privado reconoció la labor desempeñada por el SAT y las consideraciones que ha tenido para implementar esta disposición y facilitar el cumplimiento; no obstante, sostuvo que, «el plazo del primero de julio próximo para la implementación del CFDI 4.0 resultaba “insuficiente”, por lo que el plazo tenía que ser ampliado al primero de diciembre del 2022 a efecto de que las empresas de todos los tamaños puedan cumplir al 100% con sus obligaciones», dijo la Coparmex.

Este jueves, la Coparmex dirigida por José Medina Mora advirtió que era necesario una prórroga para dar cumplimiento al CFDI 4.0, para que los contribuyentes pudieran emitir su Constancia Fiscal en tiempo y forma, ya que ponía en riesgo el procedimiento que se ha saturado en el último mes.

La respuesta del SAT fue inmediata, al prorrogar hasta el primero de enero del 2023 la entrada en vigor de la nueva factura electrónica, por lo que los ciudadanos pueden continuar con su proceso de cumplimiento fiscal.

El sector patronal del país explicó que pese a las facilidades otorgadas a los contribuyentes para la obtención de la Constancia de Situación Fiscal a través de la APP “SAT ID” o de la solicitud del envío por mail de las “constancias masivas” para aquellos empleadores con más de 400 colaboradores, no era suficiente para dar cumplimiento cabal.

Esto no resuelve la situación del 98% de los establecimientos que de acuerdo con el Inegi son micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) que no superan los 250 empleados, esto es, alrededor de 52,852 empresas”, expuso la Coparmex.

Además, el organismo privado alertó que ponía en riesgo el cumplimiento de las obligaciones fiscales de las unidades económicas, y estimulaba la aparición de focos de riesgo, como:

  • Ausentismo laboral
  • Movilización masiva de colaboradores a las oficinas del SAT
  • Gasto de recursos y tiempo, por parte del colaborador
  • Aparición de “coyotes”
  • Descenso de la productividad y competitividad de las empresas
  • Riesgos en la deducción de la nómina

Así como también, “Incertidumbre en la generación de empleos y en la estabilidad de los ya creados. Repercusión a nivel local en el cumplimiento de las obligaciones fiscales con el ISN. Retrasos en otros trámites ante el SAT, ajenos a la emisión de Constancias”, acotó.

FUENTE: EL ECONOMISTA