• El mercado laboral, que sigue sin indicios de verse afectado por la guerra de Ucrania, se ha visto favorecido por el descenso de contagios por coronavirus

El mercado laboral estadounidense sumó 431.000 empleos en marzo y la tasa de paro cayó dos décimas respecto a febrero, hasta el 3,6%, según ha informado este viernes la Oficina de Estadísticas Laborales del Gobierno. El mayor incremento se registró en el sector del ocio y la restauración, que fue el que más destrucción de empleo registró durante la pandemia, con 112.000 contrataciones; en servicios profesionales y comerciales (102.000 empleos), comercio minorista (49.000) e industria (38.000).

La tasa de paro de marzo, con solo seis millones de parados de una población de 330 millones, se acerca mucho a la registrada en febrero de 2020, justo antes del inicio de la pandemia, cuando fue del 3,5%, con 5,7 millones de desempleados. Sin embargo, la cantidad de personas con un puesto de trabajo está todavía 1,6 millones por debajo del nivel previo a la pandemia.

La recuperación del mercado laboral hasta cifras de práctico pleno empleo, una de las condiciones de la Reserva Federal para endurecer su política monetaria, sigue a buen ritmo, con los salarios al alza y pese a una evidente ralentización con respecto a febrero, cuando se crearon 750.000 empleos, casi el doble que en marzo. El banco central estadounidense tiene, pues, manos libres para una nueva subida de los tipos de interés -los analistas piensan incluso en 50 puntos básicos- en su próxima reunión, que tendrá lugar el 3 y 4 de mayo.

De los datos del Departamento de Trabajo, que incluyen solo las nóminas no agrícolas, se infiere la resistencia de la economía estadounidense en una coyuntura de incertidumbre, en plena escalada de la inflación, la primera subida de tipos en marzo y la guerra de Ucrania, y su presión añadida sobre las cadenas de suministro globales (lo que a su vez empeora los pronósticos para el alza de precios). Los datos de empleo en marzo -uno de los objetivos de la Fed, a diferencia de otros bancos centrales, es procurar el pleno empleo- y los del IPC que se conocerán el próximo día 12 serán determinantes para la decisión del comité de política monetaria de las autoridades monetarias.

Si el consumo se retrae a consecuencia de la elevada inflación, en máximos históricos desde los años ochenta, el sector más pujante en empleo, el de la restauración, puede verse afectado. Analistas de Goldman Sachs pronostican que el ritmo de contratación en general se reducirá a 200.000 al mes en el próximo trimestre, como prólogo a un descenso aún mayor. Las empresas agregaron medio millón de trabajadores por mes, de promedio, durante el último año, pero muchos economistas creen que la conjunción de inflación y tipos de interés más altos puede ralentizar a corto plazo la creación de empleo.

La demanda en la contratación está siendo impulsada por una fuerte caída en las infecciones de covid-19, lo que ha provocado la eliminación de restricciones en el país. El balance de marzo todavía no da señales del impacto en el mercado laboral de la guerra de Ucrania, que ha disparado los precios de la energía hasta superar los 4 dólares por galón de gasolina (3,7 litros). El Departamento de Trabajo también revisó al alza los datos de creación de empleo en enero y febrero. Sumando ambos meses, hubo 95.000 puestos de trabajo más de lo informado inicialmente.

FUENTE: EL PAÍS