El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) afirmó que México no está aprovechando todo el potencial del nearshoring, ya que se carece de una política energética e infraestructura adecuada, así como de más y mejor certeza jurídica y Estado de Derecho.

“El Comité recalcó riesgos, tanto positivos como negativos, alrededor de la tendencia de relocalización de cadenas productivas y coincidió en que, no necesariamente, México está aprovechando todo su potencial”, dijo el comité IMEF, que realizó su acostumbrado análisis de la coyuntura económica, esta vez de julio de 2023.

Para garantizar un mejor aprovechamiento de la llegada de empresas atraídas por nearshoring se requiere de una política energética adecuada, dar certeza jurídica, mejoramiento de procesos, desarrollar una infraestructura adecuada y fortalecer el Estado de Derecho, explicó el organismo empresarial.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador está obligado a crear un ecosistema favorable para la inversión, señaló el órgano privado en la entrega de los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero de julio, que sugieren que se mantiene el buen dinamismo económico registrado al cierre del segundo trimestre del año.

“Los anuncios de inversión asociados a la tendencia (nearshoring) no se han materializado en la formación de capital o creación de empleo en México”, declaró el IMEF.

La popularidad del nearshoring en México ha cobrado relevancia en el último año, y es bien sabido que la tendencia surgió a raíz de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, las disrupciones en las cadenas de suministro a nivel global por la pandemia de Covid-19 y también por la guerra que iniciara a principios del año entre Rusia y Ucrania.

Las compañías de América del Norte, Asia y Europa ven en el nearshoring un facilitador, ya que les permite transferir procesos productivos ubicados en destinos lejanos para reducir los costos de maquilar en su lugar de origen o en un lugar cerca como México.

“No todos los flujos de inversión extranjera que se han visto están relacionados con nearshoring o sugieren un comportamiento fuera de la tendencia de recuperación en algunos sectores”, expresaron los integrantes del Comité del IMEF, quienes discutieron la fortaleza y sostenibilidad de los factores que explican el comportamiento del tipo de cambio. 

“Si bien, elementos como la retórica positiva asociada al nearshoring, fundamentales económicos y el diferencial de tasas explican la apreciación cambiaria, no hay que dejar de lado que la liquidez del peso también podría estar explicando su desempeño (en México)”, recordó.

Por mejor desempeño de las cifras de crecimiento durante el primer y segundo trimestre del año, es probable que el crecimiento del PIB sea más cercano al 3 por ciento en 2023, puntualizó.

La economía mexicana es impulsada por los mejores datos del Producto Interno Bruto a lo esperado en Estados Unidos, una mayor resiliencia del consumo privado en México, así como la recuperación de la Inversión Fija Bruta, añadió.

“La inflación en México mantuvo su tendencia descendente; sin embargo, su componente subyacente mantiene resistencia a disminuir, puntualizó el IMEF.

Si bien, la dilución de choques globales ha favorecido la tendencia a la baja en la inflación, elementos como la estructura de mercados, ineficiencias en cadenas productivas y presiones de demanda han limitado el traspaso de esta dilución de choques hacia la inflación subyacente. 

En general, se mantiene un enfoque de cautela en cuanto a la inflación, ya que es probable que el proceso de convergencia sea lento y no libre de riesgos, agregó.

Ante un entorno todavía incierto para la inflación, es probable que la política monetaria se mantenga restrictiva por un tiempo prolongado: “Se discutió el papel de la FED en la función de respuesta de BANXICO ante una expectativa de nuevos incrementos en su tasa de referencia. Se mencionó que el ciclo de recortes tomará tiempo y no necesariamente se llevará a cabo sin pausas”.

Con información de Forbes.