Para 2023 LATAM Cargo contará con hasta 21 cargueros Boeing 767-300, esto es 10 más que los que tenía antes de la pandemia por COVID-19. Esta inversión es considerada la más importante en la historia de esta división de LATAM Airlines Group y, aunque el plan de expansión ya venía “tomando pista” en 2019, la llegada de estas unidades y la implementación de otras soluciones permitirán a la aerolínea hacerle frente al “boom de la carga” provocada por la crisis sanitaria.

Andrés Bianchi, CEO de LATAM Cargo, explicó que estas acciones se llevan a cabo para potenciar la competitividad de la división carguera del grupo, además de implementar nuevos sistemas para contar con una mejor propuesta de valor para los clientes y capturar una cuota mayor del mercado.

“Empezamos a trabajar hace años en la conversión de aviones, es un plan que teníamos dibujado en 2019 cuando la pandemia no existía. Es un plan que, ahora que estamos en un boom de carga, viene muy conveniente la llegada de los aviones que ya estaba predefinido”, afirma.

Las 10 aeronaves cargueras adicionales serán convertidas por Boeing, fabricante de las mismas, y una vez finalizado el plan, el Grupo casi habrá duplicado su capacidad de carga y reducido la edad promedio de la flota de 17 a 14 años. En 2022 se sumarán a la flota cuatro aviones, mientras que para 2023 se integrarán los seis restantes.

“Al final del próximo año calculamos tener entre 19 y 21 aviones cargueros. Esta es la inversión más grande que ha hecho LATAM en la flota carguera en su historia, nunca habíamos dado un paso tan grande en capacidad”, detalla.

El Boeing 767-300 es un modelo de aeronave mediano, con una capacidad de entre 50 y 54 toneladas, es competitivo en costos, “lo que lo hace muy atractivo para nosotros es que nos permite transportar carga voluminosa en mejor forma que otros».

Hasta antes de la pandemia los ingresos por carga de LATAM representaban el 10%, actualmente es del 30% y en algunas ocasiones ha llegado hasta el 40%. De acuerdo con su reporte trimestral, entre julio y septiembre los ingresos de carga aumentaron un 43.6% en comparación con el mismo periodo de 2019, totalizando en 361.4 millones de dólares.

Durante los meses más álgidos de la pandemia LATAM realizó “un giro muy importante” en los servicios que ofrecía, ya que previamente cerca del 60% de la carga se movía en sus aviones de pasajeros, lo cual dio un giro ante las restricciones que se impusieron en algunos países como el cierre de fronteras que provocó que las aerolíneas dejarán la mayor parte de su flota en tierra.

Con ello, la empresa comenzó a mover carga a través de sus aviones de fuselaje ancho. Contaba con 11 aeronaves B767 para el movimiento de mercancías y entre 50 y 60 aviones de pasajeros.

Además, aumentó rutas en un 50% entre Europa y Sudamérica, así como Norteamérica-Sudamérica en un 15%, y vuelos por primera vez hacia China para el traslado de PPE (equipo de protección personal) y vacunas, entre otras acciones.

Sobre el movimiento de vacunas contra la COVID-19, menciona que han realizado el traslado de más de 300,000 dosis, de las cuales, 200,000 dosis fueron distribuidas en forma gratuita en mercados domésticos.

“Nos llena de orgullo haber ayudado con las herramientas que teníamos. Nadie se benefició de la pandemia, particularmente nosotros que somos un grupo con operación pasajera muy importante y ver la forma en que se redujo, le quita cualquier concepto positivo. Tuvimos que salir a ayudar a la compañía a salir adelante en un momento difícil”, apuntó.

Fue así que, pese a la pérdida de capacidad pasajera, se logró mantener los ingresos y apoyar económicamente a LATAM Airlines Group.

FUENTE: A21.