Sandoval López mencionó que una de las políticas que generó desconfianza fueron los aumentos al salario mínimo en los últimos años, pues no vinieron acompañados de apoyos para los sectores económicos.
“Hubo una conversión de la economía, las expansiones de la industria que ya estaba aquí se puso en otros países como Vietnam, la India y en el centro del país. Tijuana y Baja California dejaron de ser competitivos”, reiteró.
Las oportunidades que tiene la ciudad no son aprovechadas por falta de competencias y habilidades, indicó el presidente del CCE en el estado, en sectores como el turismo médico y el turismo de negocios.
“Estamos siendo fuertes con semiconductores y la industria aeroespacial, pero esa industria no demanda tanto personal, demanda personal altamente especializado, tienen grandes plantas con pocos empleados”, agregó.
Sandoval López recordó que en los últimos cuatro años, Baja California bajó posiciones en el listado competitividad del Instituto Mexicano de la Competitividad.
“Pasamos del lugar 4 o 5 al lugar 16 de competitividad, así es la pérdida que tuvimos en nuestro estado, lo podemos ver por el dinamismo de la economía, no hay tanto dinero para gastar, la gente no trae dinero en la bolsa”, añadió.
Con información de El sol de Tijuana