Por Alejandra M. Ortiz Ramos
MEXICALI, B.C.— En el marco del desayuno mensual de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) Mexicali, el politólogo y exsenador Armando Ríos Piter impartió la conferencia «Polarización política y su impacto en el desarrollo de Baja California». Durante su intervención, advirtió que las fricciones internas en el partido oficialista y la propaganda gubernamental están generando un escenario de incertidumbre que amenaza con adormecer la toma de decisiones en el sector productivo.
El conferencista expuso que la confrontación política actual no proviene únicamente de la contienda con los partidos tradicionales, sino de las disputas internas por el control territorial e institucional hacia las elecciones intermedias.
«¿Será la oposición a Morena…? ¿O qué tal que es al interior de Morena, los grupos que empiezan a disputarse quién se va a quedar con ese juego? ¿Quién se queda con Baja California, un estado muy importante?»
Al abordar la percepción pública de las figuras gubernamentales, Ríos Piter cuestionó la validez de los estudios de opinión utilizados para moldear la narrativa oficial, calificándolos como herramientas de promoción política más que de medición objetiva.
«Las encuestas, especialmente de porcentajes de aprobación, son parte de la propaganda gubernamental en México… En las encuestas el que paga manda.»
Respecto al panorama para el estado y la franja fronteriza, el ponente destacó que, pese a la interferencia del ruido político, la clave para el crecimiento económico regional reside en mantener la integración con el mercado de Estados Unidos y no paralizar las inversiones.
«Viene mucho ruido porque vienen elecciones y porque estamos en un contexto binacional complejo… Si los empresarios y las empresarias respiran un poquito, hacen a un lado esta discusión política, creo que podrán seguir siendo una de las principales locomotoras de Baja California.»
El evento concluyó con una sesión de preguntas y respuestas coordinada por la directiva de COPARMEX Mexicali, donde se enfatizó la necesidad de que la iniciativa privada y la sociedad civil mantengan un criterio informado y proactivo frente al entorno electoral del país.

