- Hizo un llamado a las autoridades para revisar los mecanismos administrativos, evitando que la carga fiscal “asfixie” a las pequeñas y medianas empresas
Pese al incremento salarial de 200% en el último sexenio, para la industria restaurantera de Baja California el alto costo de vida ha neutralizado el beneficio para los empleados, mientras que la carga de obligaciones patronales y la inflación amenazan la supervivencia de los negocios, advirtió Iván Velasco Cruz, presidente estatal de Canirac.
Enfatizó que existe voluntad para ofrecer mejores remuneraciones, pero la industria requiere urgentemente un esquema de apoyo o incentivos que equilibre el gasto operativo, el cual se ha disparado proporcionalmente a las obligaciones legales.
Respecto al debate en la Cámara de Diputados sobre la regulación de las propinas, Velasco Cruz defendió las prácticas actuales en el estado.
“La propina es una retribución por el servicio y no debe ser obligatoria, los establecimientos tienen prohibido exigir un porcentaje fijo al comensal y es ilegal que un trabajador dependa exclusivamente de propinas; el salario base es irrenunciable”, aseguró.
Finalmente, la Canirac hizo un llamado a las autoridades para revisar los mecanismos administrativos, evitando que la carga fiscal “asfixie” a las pequeñas y medianas empresas del sector, esenciales para la competitividad del estado.
Con información de El sol de Tijuana

