• La Secretaría de Economía busca que el sector vinícola del estado se recupere el año difícil que fue 2025

Planean que el vino que se produce en el estado cuente con denominación de origen, de acuerdo con Michelle Guerrero Jaimes, titular de la Subsecretaría de Fomento Económico de la Secretaría de Economía de Baja California.

Es reconocer los vinos que son realmente del estado, que se producen aquí con ciertos estándares de calidad, se les da un reconocimiento y la botella va a traer un distintivo de que es un vino de Baja California (…) esto les va a ayudar al tema de su comercialización

A mediados de diciembre, Francisco Rubio Cárdenas, presidente electo de Pro Vino en Baja California, mencionó que 2025 el sector vinícola sufrió afectaciones por las sequías en el estado.

En esa ocasión, Rubio Cárdenas explicó que anualmente, las lluvias en la región alcanzan 12 pulgadas, pero el año pasado bajó a solo 3 pulgadas, siendo la peor sequía en los últimos 50 años.

Con la denominación de origen, la Secretaría de Economía busca que el sector vinícola del estado se recupere el año difícil que fue 2025, además se han reunido con los diferentes sectores del Valle de Guadalupe debido a que han reportado un déficit de visitantes en los últimos meses, destacó Guerrero Jaimes.

“El secretario ha estado en mesas de trabajo con los restaurantes, hoteleros y vinícolas, para entender el mercado y para saber si es por temas de seguridad o infraestructura, cuáles son los motivos, para sobre eso generar un programa integral para ayudar a los sectores”, agregó.

A finales de 2025, Roberto Lyle Fritch, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en Tijuana, mencionó que el turismo en Ensenada y Valle de Guadalupe había disminuido 15%.

“Estados Unidos se paralizó más de 40 días, los trabajadores del gobierno prácticamente no tuvieron sueldo, eso ya afectó a nuestro estado. Con esta alerta número 3 afecta para que no venga el turista norteamericano”, dijo en esa ocasión el presidente local del CCE.

Con información de El sol de Tijuana