• Una desgracia que se vaya Toyota de BC, afirmó Edgardo Cristerna Camacho, entusiasta del automovilismo y abogado de empresas

Que se vaya cualquier empresa de la industria automotriz en la entidad es una desgracia, lo cual afecta en un sentido económico, pero también representa un impacto social en las personas que emplea, así lo consideró el abogado de empresas Edgardo Cristerna Camacho.

El también miembro de la Asociación de Entusiastas del Automovilismo y Motociclismo de Mexicali comentó que es necesario considerar la afectación que representa para las 2 mil 800 personas que cuentan con un empleo, para ver cómo serán ubicadas en otra empresa.
Para el amante de los autos, dijo que es preocupante ver en qué se van a ocupar estas personas que cuentan con una capacidad técnica muy especializada en la industria automotriz.

“¿Dónde van a quedar todos ellos? A lo mejor se ponen a armar chasis, en talleres mecánicos. Es una desgracia que se estén yendo las empresas, más en lo encaminado a lo automotriz, nos hace daño en ese sentido. No va a haber dónde trabajen  estos ingenieros, habrá otros espacios, que en vez de irse (las empresas), deberían llegar más”, manifestó.

En México, añadió, se han fabricado autos de carreras, limosinas y hasta camiones que son rentados para fiestas, por lo que es triste y delicado que esta industria se vaya del país y se asiente en otras partes.

“México es un país que se conoce por la industria automotriz, aunque no seamos Alemania Francia, somos fabricantes de carros”, agregó.

Toyota Motors dio a conocer en julio de este año que se desintalará la planta armadora ubicada en Tijuana, Baja California, cuya producción se mudará a San Antonio, Texas.

Según lo informado por autoridades y el sector empresarial, es que dicha transición se dará a lo largo de los próximos cuatro años.

Después que se reveló el cambio, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación de Tijuana consideró que dicho cambio representa una señal que obliga a redoblar esfuerzos para atender la competitividad de la región y preservar el empleo industrial.

Con información de La voz de la frontera