• El país conserva su plataforma automotriz, pero el nuevo flujo de capital favorece componentes, computadoras, instrumentos de medición y equipo médico.

La inversión extranjera directa en México profundiza su giro hacia las actividades tecnológicas , ya que el capital dirigido al ensamble de automóviles y camiones cayó 25.7% durante el primer semestre de 2026, mientras los recursos destinados a equipo de cómputo, comunicación, medición y componentes electrónicos aumentaron 187.5%.

Los datos confirman una tendencia que ya asomaba en el comercio exterior y en anuncios previos de inversión: la electrónica gana espacio dentro de la manufactura mexicana.

El creciente interés por la electrónica y el equipo de cómputo forma parte de un reacomodo más amplio del capital internacional. De acuerdo con el McKinsey Global Institute, cerca de tres cuartas partes de los anuncios mundiales de inversión extranjera directa realizados desde 2022 se concentran en centros de datos, infraestructura digital, energía, semiconductores y manufactura avanzada. La UNCTAD añade que los centros de datos captaron más de una quinta parte de la inversión greenfield mundial en 2025, mientras los proyectos de semiconductores aumentaron 35%. México encaja en esta tendencia por su capacidad manufacturera, su cercanía con Estados Unidos y su integración productiva con el principal mercado de inteligencia artificial y centros de datos.

Mientras el ensamble de automóviles perdió recursos, la fabricación de autopartes recibió 31.2% más. La inversión cambia de lugar dentro de la cadena: reduce su presencia en los vehículos terminados, conserva su apuesta por las piezas y acelera en productos electrónicos y tecnológicos.

Entre enero y junio, la inversión en automóviles y camiones bajó de 3,591.8 a 2,668.3 millones de dólares, de acuerdo con cifras originalmente publicadas de la Secretaría de Economía. En un año, esta actividad dejó de recibir 923.5 millones.

En sentido contrario avanzaron los electrónicos y el equipo de cómputo. La inversión pasó de 626.2 a 1,800.7 millones de dólares, un incremento de 1,174.5 millones.

La brecha entre ambas actividades se cerró con rapidez. En el primer semestre de 2025, la fabricación de vehículos captaba casi seis veces más capital que los electrónicos. Un año después, recibió apenas 1.5 veces más.

Las autopartes resisten

El freno en las armadoras no se extendió a sus proveedores. La fabricación de partes para vehículos automotores captó 1,616.5 millones de dólares, frente a 1,232.2 millones un año antes. El crecimiento fue de 31.2%, equivalente a 384.3 millones adicionales.

Los resultados revelan dos velocidades dentro de una misma cadena. El capital perdió fuerza en el ensamble final, pero mantuvo su apuesta por las piezas que abastecen a las armadoras de México y otros mercados de Norteamérica.

China, Corea del Sur y Francia explicaron parte de ese avance. La inversión china en autopartes pasó de 22.9 a 184.7 millones de dólares, un salto de 704.9%. Corea del Sur la elevó de 53.1 a 89.9 millones, mientras Francia pasó de 7.7 a 174.9 millones.

Corea del Sur fue una excepción en otro sentido: además de invertir más en autopartes, aumentó 84.7% el capital destinado a automóviles y camiones, hasta 304.3 millones de dólares. Esto muestra que la caída nacional no fue compartida por todos los países, sino que respondió a reducciones mayores de otros inversionistas.

Electrónicos aceleran

El avance tecnológico tampoco se concentró en una sola actividad. La fabricación de componentes electrónicos recibió 784.3 millones de dólares, 134.4% más que en el primer semestre de 2025.

La inversión en instrumentos de medición, control, navegación y equipo médico electrónico pasó de 20.3 a 611.9 millones de dólares. Los servicios de diseño de sistemas de cómputo también cambiaron de dirección: transitaron de un flujo negativo de 25.9 millones a uno positivo de 423.5 millones.

A este movimiento se sumó la fabricación de maquinaria y equipo, que captó 765.9 millones de dólares, un crecimiento de 153.9%.

En conjunto, estas actividades apuntan a una mayor presencia de la electrónica, la automatización, el procesamiento de información y la fabricación de equipos especializados dentro del mapa de la inversión extranjera.

Con información de Expansión