“El mayor riesgo no es la automatización, sino la velocidad con la que las habilidades humanas dejan de ser suficientes.” —Thomas Davenport
Una revolución silenciosa está transformando el mercado laboral, pero no estamos preparados para ello. Nos encontramos ante una disyuntiva en el mercado laboral; por un lado, colegas de Recursos Humanos con problemas para cubrir vacantes técnicas y/o especializadas y, por otro lado, una alta demanda de candidatos con la incertidumbre de colocarse, a veces aceptando ofertas de menor nivel, para garantizar cubrir sus compromisos personales y familiares.
A esto lo llamamos Desajuste Estructural de Habilidades “Skills Mismatch” (Revista RH 2025).
Cada día que pasa, la distancia entre las competencias que demanda la nueva economía digital y las habilidades que posee la fuerza laboral, se amplía de manera irreversible. Esto es el resultado de décadas de sistemas formativos desactualizados enfrentando una era de cambio exponencial.
Esta paradoja no surge por falta de talento, sino por tres desconexiones estructurales que hoy definen el mercado laboral mexicano: la obsolescencia de habilidades, el desajuste horizontal y el desajuste vertical (Vervoe 2020). Juntas explican por qué convivimos con empresas que “no encuentran talento” y personas que “no encuentran empleo”.
Según el IMCO y el WEF 54% de los trabajadores en México deberán actualizar sus habilidades antes de 2030; La obsolescencia significa que el mercado cambió más rápido que la formación. Por eso hay talento disponible que no cumple los nuevos requisitos.
INEGI reporta que 38.5% de los trabajadores están en empleos que no corresponden a su nivel de formación, habilidades o experiencia, por ejemplo, técnicos que terminan en puestos administrativos y profesionales que aceptan empleos de menor nivel para sobrevivir.
INEGI informa que 6.6% de subocupación de personas que podrían trabajar en roles de mayor nivel, pero no encuentran oportunidades. A esto se suma 55% de informalidad laboral, que coloca a millones de trabajadores en empleos que no desarrollan sus habilidades.
La manufactura mexicana está enfrentando su mayor desafío en décadas: operar con tecnología de punta en un mercado laboral desalineado. Cerrar la brecha de habilidades en este entorno acelerado no es una tarea que pueda esperar, por lo que te comparto las siguientes acciones para reducir esta brecha:
- Reskilling acelerado: promover programas de aprendizaje a través de plataforma de aprendizaje (LXP) utilizando IA y machine learning para ofrecer experiencias formativas personalizadas, Micro‑certificaciones en IA.
- Ofrecer vacantes perfectas Vs modelos de formación: separar requisitos críticos de requisitos entrenables, contratar por potencial y entrenar por especialidad.
- Impulsar la trasferencia de conocimiento: líderes técnicos como instructores internos, incentivos para quienes enseñan.
- Alienación Educativa: alianzas con universidades, programas duales con empresas.
La Paradoja 2026 revela que la competitividad industrial no depende de encontrar talento perfecto, sino de crear condiciones donde el talento pueda crecer.
En la nueva economía del conocimiento, no bastará con saber. Será necesario volver a aprender, desaprender y reaprender con agilidad y propósito.

Luima Valenzuela Villegas
Directora de ConTacto Más Humano, ejecutiva de RRHH en diferentes giros industriales por más de 25 años. Coautora del libro colaborativo “Impulsa el Talento Humano: Por una cultura Organizacional Sostenible”, Conferencista, Columnista, Coach Certificado, Entrenador Máster, Instructor certificado por Conocer, Docente en diversos Diplomados. Asesor en diseño de estrategias de sustentabilidad del talento, desarrollo de la mujer, diversidad e Inclusión, engagement y responsabilidad social. Expresidente ERIBAC y miembro del consejo consultivo. Luima.valenzuela@contactomashumano.com
