• Ya que el precio se trasladaría a los productos

Mexicali, B.C.- De no mantenerse los beneficios de un menor impuesto en la frontera para el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y al Impuesto Sobre la Renta (ISR), afectaría a toda la población en general, ya que eso se reflejará en el precio final de los productos y servicios.

Líderes empresariales coincidieron en que si no se mantienen vigentes los decretos que permiten mantener un menor precio en la frontera, perderían lo único que les permite competir contra los precios de los productos y hasta servicios que se ofrecen en el sur de Estados Unidos.

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Mexicali, César Beltrán Badilla, comentó que un gran número de comercios se adhieren al IVA del 8%, lo que les permite aspirar a ser competentes, con el sur de California.

“Lo mejor es mantenerlo para tener esa competitividad local que es a nivel frontera. Si hablamos de un nivel, yo creo que entre un 70 y 80% en el comercio formal aplica y mantiene su 8% del IVA”, manifestó.

Lo anterior, debido a que en Estados Unidos los impuestos son distintos y que al momento de intentar competir con los precios que se ofrecen en México, estos deben de ser mejores contra los precios finales de aquel país.

“Deberíamos de trabajar en materia fiscal con las autoridades para ver cómo se prolonga el decreto, o se define en la ley. Va en un tema con la planeación fiscal”, comentó.

De igual manera, el presidente de Index Mexicali,  Salvador Maese Barraza, destacó que si alguien decide revocar ese beneficio, o bien, no renovar el decreto que permite disminuir los impuestos a pagar, esto se reflejará en la cadena de suministro y en el consumidor final.

“Este decreto existe para poder ser competitivo entre ambos lados de la frontera; nos afecta a todos, no nada más a los empresarios, o a la iniciativa privada, les afecta a la comunidad en general”, manifestó el representante de la industria de exportación en Mexicali.

En el mismo sentido opinó el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana en Mexicali, Ernesto García Manjarrez, destacando que aunque la gente consuma en el comercio informal, la realidad es que en ese producto que se está vendiendo, en algún momento fue parte de un proceso de importación o exportación.

“Al final de cuentas las empresas cobramos IVA y lo trasladamos, no es un gasto en la parte productiva, es un gasto para el consumidor”, finalizó.

Con información de La voz de la frontera