“La premisa es básica, demostrar en los hechos que actividades como esta, cómo es la vitivinicultura, se pueden realizar con agua tratada”, expresó.Vega Aguirre destacó que el proyecto adquiere mayor relevancia ante el estrés hídrico que enfrenta Baja California y las dificultades existentes para llevar agua a diferentes puntos del estado, entre ellos el Valle de Guadalupe.
“Sabemos que el tema del agua, el estrés hídrico que vive nuestro estado, particularmente la complejidad que hay para llevar agua a distintas partes del estado, particularmente el Valle de Guadalupe, pues bueno, este es un gran proyecto”, manifestó.
La directora de la CESPT agregó que el aprovechamiento del agua tratada no se limita al viñedo experimental, pues actualmente La Morita también suministra este recurso para la construcción y otras actividades productivas.
“Esta es una planta en donde se vende el agua tratada para construcción, para distintas actividades productivas y esa parte es una gran oportunidad, es la semilla del uso de agua tratada”, comentó.
Además, informó que La Morita se encuentra en un proceso de modernización y ampliación, con una inversión aproximada de 79 millones de pesos, con el objetivo de adecuar sus procesos a las nuevas exigencias de calidad para el tratamiento de aguas residuales.
Mónica Vega recordó que la modificación de la normatividad en 2021 obliga a quienes tienen a su cargo plantas de tratamiento a realizar mejoras para elevar la calidad del agua.
Con información de El sol de Tijuana