• La transformación de las cadenas globales de suministro está impulsando nuevas inversiones y una mayor regionalización de la producción

La industria manufacturera global atraviesa una transformación sin precedentes. La regionalización de las cadenas de suministro, la adopción acelerada de tecnologías inteligentes y la necesidad de fortalecer la resiliencia operativa están reconfigurando el comercio internacional. En este nuevo escenario, el talento especializado se ha convertido en el recurso más estratégico para sostener el crecimiento y aprovechar las oportunidades que emergen de la reorganización productiva.

De acuerdo con el estudio Global Insights Manufactura 2026 de ManpowerGroup, el 42% de los empleadores manufactureros planea contratar personal durante el tercer trimestre de este año, mientras que cuatro de cada diez prevén mantener estable su plantilla. Estos datos reflejan que, aun en un entorno económico desafiante, la demanda de talento continúa siendo un motor clave para la competitividad del sector.

La transformación de las cadenas globales de suministro está impulsando nuevas inversiones y una mayor regionalización de la producción. Las empresas buscan acercar operaciones a los mercados de consumo, diversificar riesgos y construir cadenas de abastecimiento más resilientes. Esta tendencia abre oportunidades relevantes para economías manufactureras como México, que se posiciona como destino estratégico en el fenómeno del nearshoring.

Para México, el escenario representa una ventana de oportunidad histórica. Sin embargo, capitalizar plenamente el potencial que generan las nuevas inversiones requerirá acelerar la formación de talento especializado. Actualmente, el 71% de los empleadores del sector reporta dificultades para encontrar personal calificado, lo que coloca al desarrollo de habilidades como prioridad nacional para la competitividad empresarial.

El estudio revela que el 93% de los fabricantes considera que la automatización y la manufactura inteligente modificarán la composición de su fuerza laboral. Esto generará una mayor demanda de perfiles con conocimientos técnicos, habilidades digitales y capacidad para trabajar con sistemas automatizados. Lejos de sustituir al talento humano, la innovación tecnológica está redefiniendo los perfiles más valorados: análisis de datos, resolución de problemas, mantenimiento avanzado, programación y operación de tecnologías emergentes.

No obstante, persisten desafíos importantes. El 60% de los trabajadores del sector señala no haber recibido capacitación en los últimos seis meses, lo que subraya la necesidad de fortalecer estrategias de upskilling y reskilling. Cerrar las brechas de habilidades será indispensable para acompañar la evolución tecnológica y garantizar que la fuerza laboral mexicana pueda responder a las exigencias de la nueva industria.

La manufactura mundial se mueve hacia un modelo más regional, tecnológico y resiliente. México tiene la oportunidad de convertirse en protagonista de esta transformación, pero el éxito dependerá de su capacidad para formar y retener talento especializado. La inversión en educación técnica, programas de capacitación continua y políticas públicas que vinculen a empresas, universidades y gobiernos será el factor decisivo para que el país no solo reciba inversiones, sino que las convierta en desarrollo sostenible y empleo de calidad.

Con información de El siglo de Torreón