- Una empresa mexicalense gasta mucho más en este gasto operativo que una de la zona costa, señala vicepresidente de la Comisión de Energía de Canacintra, Humberto Luna
Mexicali, B.C.- Debido a que ni el sector industrial ni el comercial reciben alguna forma de subsidio por el consumo de energía eléctrica, durante el periodo de la temporada de calor se puede triplicar el consumo de una empresa de este tipo en Mexicali, lo que hace que los establecimientos cachanillas sean mucho más costosos de mantener al compararse con un negocio del mismo giro en Tijuana.
El empresario afirmó que, en el caso de la tarifa de verano, esta inicia el 1 de mayo, mientras que el subsidio gubernamental, el cual apenas entra en vigor el 15 de mayo, lo cual insistió que solo es aplicable para la tarifa doméstica, es decir, para la tarifa aplicable en viviendas, por lo que ningún negocio, sin importar el giro, tiene este beneficio.
“Muchos comercios, pequeños, creen ellos que tienen subsidio y se esperan al verano, por ejemplo en mayo, para encender el aire acondicionado, pero desconocen que ellos no tienen tarifa de verano ni subsidio. Nuestras tarifas de nuestros comercios son idénticas a las de Tijuana, o Ensenada, entonces Mexicali paga recibos de luz tres veces más caros que lo que paga en Tijuana, porque no tenemos ese apoyo económico”, afirmó.
Esto es uno de los retos que se enfrentan los empresarios de Mexicali, puntualizó, pues no es fácil mantener operando una empresa con los altos costos de la energía eléctrica.
De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al corte de mayo han cerrado un total de 134 empresas en Mexicali.
Las cifras del instituto revelaron que en lo que va de este año, van un mil 320 empleos formales que se dieron de baja.
En un análisis realizado por el Centro de Estudios Económicos de Baja California (CEEBC), los cierres de empresas se deben a los impuestos que deben acreditar las empresas ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la política pública económica implementada durante y posterior a la pandemia del Covid-19 y al incremento al salario mínimo.
Con información de La voz de la Frontera

