Por redacción
TIJUANA, B.C.- La industria de Tijuana inició este año con una oferta de apenas 4 mil vacantes, la cifra más baja registrada en los últimos cuatro años. Este volumen representa apenas una décima parte de la demanda laboral que el sector reportaba en 2021, lo que refleja una marcada desaceleración en la actividad productiva de la región y un entorno económico significativamente más complejo para el sector empresarial.
Héctor Alejandro Jaramillo Osuna, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) Tijuana, advirtió que este arranque de año rompe con la tendencia histórica del primer trimestre, que suele ser el periodo de mayor reclutamiento. “Las empresas tradicionalmente inician con muchísimas vacantes, pero este año estamos iniciando con el menor número de vacantes en cuando menos los últimos 4 años”, sentenció el dirigente.
Para dimensionar la caída, Jaramillo Osuna recordó que en 2021 el sector abrió con más de 40 mil espacios disponibles; hace dos años la cifra cayó a 12 mil y el año pasado a 8 mil, hasta llegar a las 4 mil actuales. “En el 2021 se abrió con arriba de 40 mil vacantes, hace 2 años con 12 mil, el año pasado con 8 mil y este año son 4 mil las vacantes con las que se está abriendo, la verdad es que es un entorno complicado, no lo podemos negar”, explicó.
Esta reducción evidencia una mayor cautela de las empresas frente a factores de incertidumbre. Entre los desafíos que frenan la contratación, el titular de Canacintra enlistó la falta de definiciones claras en la política comercial, los cambios derivados de la reforma judicial y el fortalecimiento de los esquemas de fiscalización.
Respecto al incremento al salario mínimo, Jaramillo Osuna subrayó que, aunque el bienestar del trabajador es prioridad, la viabilidad financiera exige un equilibrio. “Los aumentos al salario deben ir de la mano de la productividad y como empresas tenemos el reto de ser más productivos, pero no lo consideramos un reto insalvable”, puntualizó.
Finalmente, pese al panorama retador que exige mayor eficiencia y una planeación cuidadosa en materia de empleo, la industria mantiene un “optimismo moderado”. El dirigente concluyó que, si bien el año inicia con entusiasmo, la adaptación será clave para superar las barreras económicas actuales.
