• El motor del comercio exterior mexicano sufrió un brusco frenazo en septiembre, encendiendo las luces de alarma entre analistas y autoridades económicas.

La Balanza Comercial de Mercancías de México (BCMM) registró un déficit comercial de 2,399.5 millones de dólares, una cifra que pulverizó las previsiones más pesimistas del mercado y que expuso una preocupante contracción de las ventas al exterior.

El dato, revelado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), resultó ser casi el doble del pronóstico de 1,312.8 millones que la Dirección de Análisis Económico y Financiero de Banorte había anticipado para el mes.

El consenso del mercado, que esperaba un desbalance mucho menor, de alrededor de 500 millones, también quedó obsoleto.

Este abultado saldo negativo, que contrasta fuertemente con la tendencia positiva que se había mantenido en meses previos, fue el resultado directo de una contracción inusual de las exportaciones, mientras que las importaciones mantuvieron un paso firme y acelerado.

Un ‘frenazo inesperado’

El valor de las exportaciones totales de mercancías ascendió a 56,488 millones de dólares, lo que significó un aumento de 13.8% anual, una cifra que, en apariencia, es robusta.

Sin embargo, el análisis profundo de las series desestacionalizadas, que elimina el ruido de los factores estacionales, reveló la debilidad subyacente.

En la comparación mensual, las exportaciones totales se contrajeron 1.3% respecto a agosto, interrumpiendo una racha de tres meses consecutivos de crecimiento. El responsable principal de este retroceso fue el segmento no petrolero, el cual incluye a la poderosa industria manufacturera.

Las exportaciones no petroleras cayeron 1.2% a tasa mensual, con un impacto directo en el sector de las manufacturas, la columna vertebral de las exportaciones mexicanas, que también retrocedió en la misma proporción.

Dentro de las manufacturas, el segmento automotriz se convirtió en el principal foco rojo. La venta de vehículos, autopartes y equipos de transporte al exterior se desplomó 5.8% mensual, un dato que los especialistas de Banorte consideran clave para entender el desempeño general.

“En las (exportaciones) no petroleras destacamos a las manufacturas, arrastradas por las automotrices”, señalan los analistas en su reporte.

Esta debilidad, según su diagnóstico, está “probablemente ligada a una moderación en la exportación de autopartes, señalando una posible pausa en el fuerte impulso que había mostrado este sector en la primera mitad del año”.

El sector automotriz, que enfrenta la incertidumbre de la renegociación comercial y los ajustes de la cadena de suministro global, mostró un estancamiento en su variación anual, con un crecimiento marginal de sólo -0.2% a tasa anual.

Agro y petróleo

La debilidad no se limitó a la manufactura. Las exportaciones agropecuarias y pesqueras sufrieron una disminución drástica de 14.5% a tasa anual.

Esta baja fue arrastrada por la caída en la exportación de productos sensibles como jitomate, cebollas y ajos, y se vio agravada por “las restricciones al comercio de ganado vacuno con Estados Unidos [que] aún siguen vigentes,” según el reporte.

Por su parte, las exportaciones petroleras continuaron en terreno negativo, con una caída de 11.8% a tasa anual y de 4.7% mensual con cifras ajustadas.

Importaciones al alza

En contraste con el retroceso de las exportaciones, las importaciones mantuvieron su inercia de crecimiento. El valor total de las mercancías adquiridas en el exterior alcanzó los 58,887 millones de dólares, un crecimiento de 15.2% anual.

Con cifras desestacionalizadas, las importaciones ligaron su cuarto periodo consecutivo de incrementos, avanzando 0.8% mensual. Los analistas de Banorte observan este crecimiento con cautela positiva.

Las importaciones de bienes intermedios, que son insumos esenciales para la producción de mercancías en México, se dispararon 19.6% a tasa anual y crecieron 1.7% mensual (cifras ajustadas).

“El avance de las importaciones se mantiene, impulsado principalmente por los bienes intermedios,” afirma Banorte. “Esto es una señal de que la demanda agregada sigue robusta en el sector productivo y que las empresas están abasteciéndose para mantener la actividad manufacturera, a pesar de la moderación en el rubro automotriz”.

El contraste se dio en los bienes de capital, cruciales para la inversión productiva de largo plazo, los cuales se contrajeron 3.2% anual.

Las importaciones de bienes de consumo no petroleros, un indicador de la demanda final, terminaron su racha positiva al registrar un descenso de 2.1% mensual con cifras ajustadas, sugiriendo una posible desaceleración en el consumo interno.

Riesgo geopolítico

El análisis de Banorte trasciende los fríos números para contextualizar el desempeño comercial en el entorno geopolítico actual, marcado por las tensiones arancelarias con Estados Unidos.

“Si bien las disrupciones comerciales continuaron [en septiembre], la tensión hacia nuestro país parece haber disminuido en el margen”, matizan.

Sin embargo, la calma podría ser temporal, pues el enfoque sigue estando en la resolución de los riesgos de aranceles estadounidenses.

De cara al futuro inmediato, Banorte emite una advertencia: “la atención sigue puesta en los posibles acuerdos que se puedan anunciar entre México y Estados Unidos en los próximos días o semanas. La no resolución del riesgo arancelario podría generar una nueva ola de incertidumbre y afectar negativamente las expectativas de inversión y el flujo de la cadena de suministro, especialmente en el sector automotriz, que es el más expuesto”.

Balance

A pesar del mal sabor de boca que dejó septiembre, la balanza comercial de México mantiene una mejora sustancial en el acumulado anual. De enero a septiembre el déficit se situó en 2,928 millones de dólares, una cifra considerablemente mejor al déficit de 19,472 millones que se observó en el mismo periodo de 2024.

En definitiva, septiembre ha sido un mes de alerta, recordando que la dependencia del comercio exterior y los riesgos geopolíticos siguen siendo los principales factores de volatilidad para la economía mexicana.

Con información de Debate