- El proyecto contempla la construcción de 11 torres multifamiliares de lujo, y se realiza en un terreno que por años ha funcionado como reserva ecológica, afirmó Federico Godínez.
El colectivo “Defendemos playas de Tijuana”, ha expresado su preocupación por el impacto ambiental que está generando un desarrollo inmobiliario en la zona de Playas de Tijuana, específicamente en el Arroyo Playa Norte y Cañada Azteca, señaló Federico Godínez Leal, vocero del colectivo.
El vocero estuvo presente en Palacio Municipal para dar a conocer su postura y exigir la detención de las obras.
El proyecto, que contempla la construcción de 11 torres multifamiliares de lujo, se está llevando a cabo en un terreno que por años ha funcionado como reserva ecológica, afirmó Federico Godínez.
Por años se había sostenido ese terreno como reserva económica, y ahora los intereses inmobiliarios junto con no sabemos qué tipo de intereses, también económicos, políticos, no sabemos qué, definitivamente están pasando sobre la ley
señaló el también ingeniero.
El colectivo conformado por cinco organizaciones civiles, a través de su vocero, denunció que las obras reiniciadas el 1 de septiembre han provocado daños en un área de aproximadamente 50,000 metros cuadrados. “Han sido destruido muchos especímenes de flora y de fauna”, aseguró Godínez Leal.
Además, advierten que la fauna desplazada está invadiendo zonas urbanas aledañas. “Precisamente porque los están sacando de su hábitat. Es su hábitat natural y se están yendo a las calles y a las casas vecinas”, explicó.
Contó que en 2021 iniciaron un litigio legal para evitar estas obras, argumentando que impactan negativamente el entorno natural, sin embargo las obras continuaron.
“Están parados para precisamente que no hicieran estas obras, para que no impactaran la naturaleza y de repente el día primero de septiembre aparecieron maquinarias ahí y están trabajando”, acusó Federico Godínez.
Exigió que sea detenido inmediatamente el uso de maquinaria y que el impacto ambiental del proyecto sea evaluado. “Por lo pronto exigimos que se pare la maquinaria, que no haya más impactos a la flora y a la fauna”, enfatizó.
Advierten que continuarán con las acciones legales correspondientes para proteger el área.
Finalmente, expresó su preocupación por el impacto que tendrá el desarrollo en la movilidad y la vida cotidiana de la zona.
“Por lo pronto, nada más denunciamos que definitivamente la presión inmobiliaria y sobre todo el gran poder económico para mover todos los hilos ahorita están afectando directamente a la ecología y trastocando la actividad de toda una colonia”, concluyó.
Con información de El sol de Tijuana

