• Ser MADRE en el siglo XXI implica navegar por cambios profundos para empatizar con un mundo sostenible, una sociedad con valores y una economía en crecimiento.

En este mes de la madre quiero hacer algunas reflexiones sobre los desafíos que implica ser mamá y líder en el siglo XXI.

El primer desafío tiene que ver con decidir ser mamá. De acuerdo al INEGI, en 2018 las mexicanas de 20 a 24 años que no tenían hijos representaban el 23.7% de las mujeres, cifra que aumentó a 44.4% para 2023.  Las tasas de fecundidad en nuestro país han disminuido de 2.7 hijos por mujer en 1997 a 1.6 en 2023, quedando por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2.1 hijos; esta disminución habla de un cambio de pensamiento generacional y que tendrá implicaciones profundas en el futuro del trabajo.

 ¿Por qué se suele asociar la maternidad, con una renuncia constante? Renuncia al tiempo personal, crecimiento laboral, vida social, bienestar físico, entre otros. De acuerdo al estudio ¿Cómo la maternidad perjudica las carreras? de la economista y Nobel Claudia Goldin (2024), el 24 % de las mujeres abandona su empleo durante el primer año tras el nacimiento de su hijo y el 17 % no regresa ni cinco años después.

El segundo desafío tiene que ver con los altos costos de la maternidad: Las mujeres dedican 30.8 horas a la semana a las tareas del hogar “no remunerado” (INEGI). El trabajo no remunerado de las madres en México equivale al 26.3% del PIB total de la economía mexicana; y supera a la industria manufacturera (20.3 %) y el comercio (18.6 %); esto incluye cuidados de hijos, cuidado de adultos mayores, tareas del hogar, alimentación, atención a temas educativos, citas médicas, entre otros.

El tercer desafío se relaciona con el mito de la “mujer maravilla”: madre perfecta y presente, carrera exitosa, familia ejemplar, una vida social envidiable, lo que la ha llevado a una constante persecución, pagando altos costos de agotamiento físico y emocional, depresión y ansiedad, por la culpa de sentirse insuficiente.   

El cuarto desafío: los estándares irreales de belleza impuestos por la sociedad y que sólo es alcanzable para algunas por los altos precios de cosméticos y agregados, una apariencia física de eterna juventud basada en intervenciones invasivas y en algunos casos peligrosas para la salud.

El quinto desafío de Ser Madre es desarrollar fortaleza, resiliencia e intuición ante un mundo que nos desafía profundamente en temas de violencia e indiferencia social. Por ejemplo, el movimiento de las madres buscadoras ha cobrado fuerza, con mujeres que enfrentan la desaparición de sus hijos y la impunidad ante los feminicidios en nuestro México.

Si eres MADRE, hoy te invito a:

  • Resignificar la maternidad como un acto de liderazgo y transformación en un mundo que pide compasión,
  • Reconfigurar prioridades, tiempo y energía sin dejar de ser TÚ MISMA,
  • Desarrollar resiliencia, fortaleza e intuición frente a la adversidad, con carácter, determinación y una fe inquebrantable en Dios.
  • Disfrutar tu rol y dar gracias por este maravilloso don.

 

Directora de ConTacto Más Humano, ejecutiva de RRRHH en diferentes giros industriales por más de 20 años. Coautora del libro colaborativo “Impulsa el Talento Humano: Por una cultura Organizacional Sostenible”, Conferencista, Columnista, Coach Certificado, Entrenador Máster, Instructor certificado por Conocer, Docente en diversos Diplomados. Asesor en diseño de estrategias de sustentabilidad del talento, desarrollo de la mujer, diversidad e Inclusión, engagement y responsabilidad social. Expresidente ERIBAC y miembro del consejo consultivo

 Por: Luima Valenzuela