Durante junio, las remesas enviadas por trabajadores desplazados a otros territorios rompieron tres registros históricos: el flujo mensual más alto para un periodo similar desde que se tiene registro; la mayor acumulación semestral para un periodo similar desde el año 2006 y el giro mensual más alto desde 2008.

Información del Banco de México (BANXICO) muestra que los 1.8 millones de hogares beneficiados por estos envíos en el país recibieron 4,439 millones de dólares en forma de remesas, un 25.5% más que en junio del 2020.

Con estos ingresos reportados en junio, se hilan cuatro meses consecutivos de envíos que superan los 4,000 millones de dólares y la entrada de remesas en junio de 2021 se inscribe como la más alta para un mes similar en 26 años.

De acuerdo con la información del banco central mexicano, en el primer semestre del año las remesas familiares sumaron 23,618 millones de dólares, que se convierte también en el flujo más alto para un periodo de enero a junio desde 2006.

Esto significa que en el primer semestre del año, las familias beneficiadas por estas entradas de dólares percibieron un aumento de 22.4% en el flujo acumulado de remesas respecto de los envíos observados en el mismo lapso del año pasado, cuando se reportó la entrada de 19,289 millones de dólares.

La remesa promedio captada en junio por cada hogar beneficiado fue de 393 dólares, que se convierte en el giro mensual más alto desde octubre del año 2008, cuando enviaron 395 dólares en un solo mes.

De acuerdo con Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, “los impulsores de las remesas desde Estados Unidos resultan de las generosas transferencias fiscales de apoyo a los salarios e ingresos en aquel país, al nivel competitivo del dólar respecto del peso mexicano y la profunda contracción de la actividad y el empleo en México”.

El detalle de los datos actualizados por el banco central permite ver que estos recursos llegaron a México en junio en 11.30 millones de operaciones. 

Con información de El Economista.