Los trabajadores mexicanos desplazados fuera del país enviaron a sus familias 14 mil 663 millones de dólares en forma de remesas, entre enero y abril, revela información del Banco de México (BANXICO).

El flujo de los llamados migradólares incorpora un aumento de 19.14% respecto de los envíos observados el año pasado y se ubica como la mayor entrada de remesas para un periodo similar desde que se tiene registro.

Desde el mes pasado, economistas del Banco Mundial explicaron que esta sólida remisión hacia México nace en tres eventos:

Los apoyos extraordinarios en efectivo que recibieron trabajadores desplazados de parte de los gobiernos en los países donde laboran y que compartieron con sus familias de origen.

El esfuerzo que hacen los remitentes para aprovechar la depreciación cambiaria en el país de origen, lo que suele abaratar la compra de bienes, servicios y activos de sus familias en México.

Así como el cambio en los canales de envío de remesas, de informales a formales, que también explican la solidez de los flujos de remesas en plena pandemia.

La información del Banco de México muestra que nada más en el mes de abril, el flujo de remesas a México alcanzó un nivel sin precedentes de 4 mil 47 millones de dólares y se convierte así en el segundo mes consecutivo donde las remesas superan los 4,000 millones de dólares.

El detalle de los datos actualizados por el banco central permite ver que la remesa promedio captada en abril por cada uno de las 1.8 millones de hogares beneficiados en México, fue de 375 dólares, que es el mayor giro promedio registrado en 12 meses, solo rebasado por el inscrito en marzo del año pasado, cuando promedió 377 dólares.

La remesa promedio resultó superior a los 371 dólares que recibió cada familia en marzo.

De acuerdo con la estadística de BANXICO, en el cuarto mes del año estos recursos ingresaron en 10.79 millones de operaciones.

Así, el flujo de remesas observado en abril, queda inscrito como en el más alto para un mes similar desde que se inició con la estadística y se convierte en el mayor flujo acumulado en un primer cuatrimestre.

Y sigue bajando envío en efectivo

Como se recordará a fines del año pasado, legisladores integraron una iniciativa para modificar la Ley del Banco de México apoyándose en la dificultad del cambio a pesos de remesas que ingresan al país en efectivo.

Los datos oficiales del BANXICO arrojaron que durante el mes de abril, solo el 0.30% de los llamados “migradólares” ingresaron en efectivo y en especie. Esto significa que solo 15.34 millones de dólares de los 4,047 millones recibidos en el cuarto mes del año, fueron entregados en efectivo o en especie. En el detalle de la información divulgada por el banco central mexicano, se observa que el 99.70% de los envíos de remesas que llegaron al país entraron mediante transferencias electrónicas.

Con información de El Economista.