La pandemia por COVID-19 creó un cambio en los hábitos de compra en el mundo y México no fue la excepción. De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), durante 2020 el comercio electrónico en el país alcanzó un valor de 316 mil millones de pesos, lo que significa un crecimiento del 81 por ciento en comparación con 2019.

Para adaptarse a esta realidad, los medianos y pequeños comercios (PyMES) de todo giro comercial han revolucionado su forma de laborar y digitalizaron parte de sus ventas, adelantando, de forma obligada, el ‘e-commerce’, aspecto que no pensaban adoptar en varios años.
Comprar en línea se popularizó durante la pandemia y los hábitos relacionados con la búsqueda y compra de productos y servicios en internet aumentó: el estudio de la AMVO indica que el 56 por ciento de las personas declaró haber comprado por internet durante inicios de este 2021, y de ellos, el 16 por ciento eran nuevos compradores.

Este comportamiento de compra demuestra que la pandemia fue un acelerador para el comercio electrónico del país y que, lo que antes era una ventaja competitiva, hoy es una necesidad: la digitalización de los negocios, que se estima se aceleró de cinco a 10 años en adopción de nuevas tecnologías.

“La gente está hablando de la penetración del ‘e-commerce’ pues ahora representa entre el 10 y el 20 por ciento del total de las ventas del ‘retail’, como ha sucedido en otros países. Visualizamos una disrupción masiva en la industria en los próximos 15 años y estamos muy seguros de qu, alrededor del 90 por ciento de las ventas minoristas serán mejoradas por la tecnología”, comentó Juan Martín Vignart, ‘country manager’ de Tiendanube en México.

Con información de AM Querétaro

Con imagen de FashionUnited