La ONU ha definido como tema central del Día Internacional de la Mujer 2021, el siguiente eslogan: “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”.

Definitivamente en el último año hemos estado expuestos a un entorno VUCA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo), sin duda bajo estas condiciones ha sobresalido la valiosa participación de las mujeres en la toma de decisiones que han sido clave para definir el rumbo de nuestro país y en general del mundo entero con una clara expectativa, la pronta recuperación ante la pandemia Covid-19.

Menos del 10% de líderes a nivel global está representado por mujeres, sin embargo las firmes cualidades que ha mostrado el liderazgo femenino ante las crisis mundiales que han sucumbido a la humanidad a lo largo de los años incluyendo la pandemia actual, han sido clave de una pronta recuperación social y económica.

¿Qué tienen en común mujeres líderes que han trascendido? Influencia, empatía, justicia, negociación, firmeza y un amplio conocimiento técnico para la toma de decisiones, buscando siempre proteger a los más vulnerables. Lo más importante de todo esto es que la naturaleza de la mujer no busca competir con el varón. Las mujeres que han trascendido por su liderazgo en el pasado y las que actualmente han emergido en estos tiempos de Covid-19, lo han hecho bajo un contexto social que nada tiene que ver con autoridad o competitividad para mantener una posición, poder y privilegios; estas mujeres han sido inspiradas desde lo más profundo de su corazón por un propósito que va más allá de sus intereses personales: salud, población vulnerable (niños, ancianos, discapacitados, entre otros), problemas sociales, educativos, medio ambiente, oportunidades laborales y justicia.

Entonces, ¿Por qué sigue siendo el liderazgo femenino tan limitado en los diferentes roles que definen la toma de decisiones y la dirección del país y las organizaciones? Si nos enfocamos en las causas por las que la mujer se encuentra limitada, tristemente tomaremos consciencia desde el ámbito familiar. ¿Cómo educamos a nuestros hijos? ¿Qué formación se da a la mujer desde que es una niña? ¿Qué formación le damos al niño? ¿Hemos educado desde la complementariedad de ambos sexos? Para quienes somos padres sabemos el reto que representa la educación para nuestros hijos y cada vez se vuelve más crítico impulsar y desarrollar en la niña la seguridad en sí misma, autonomía, solución de problemas y autogestión de emociones; sin perder de vista sus cualidades femeninas que la hacen única. Por otro lado el reto en la educación del varón para formarlo fuerte como un roble y que debe ir más allá de aspectos agresivos o de represión de emociones, como la típica frase “no es de hombres llorar”; educar en la complementariedad de género, en la comunicación no violenta y la autogestión de emociones harán de esta sociedad un lugar basado en la justicia y el progreso.

¿Qué está pasando en las organizaciones? se estima que por cada 10 hombres en posiciones de liderazgo o influencia, solo hay una mujer en representatividad. Socialmente tenemos un enorme reto para lograr un equilibrio de paridad de género e inclusión. Sin embargo, para muchos de los líderes que representan a las organizaciones en México, siguen siendo barreras de crecimiento para la mujer el que tengan familia, el embarazo, flexibilidad de horario; entro otros. Hace algunos años siendo Gerente de Recursos Humanos realicé un ofrecimiento para una posición administrativa, posterior al ofrecimiento me entero que la candidata está embarazada; decido abordar el tema con los dos directores involucrados en el proceso. Un tema sensible, recuerdo que cuando lo expuse hubo un silencio y les comenté, ambos tienen esposas y son madres, ¿Correcto? y sabrán que el embarazo no es una enfermedad, ¿Es correcto? Finalmente la contratación fue aprobada. No olvido esta increíble experiencia de sentido y calidad humana que mostraron estos ejecutivos. A veces el deseo por dar un número y alcanzar los niveles de productividad nos hacen perder el piso de lo que realmente son los valores que nos llevarán a un siguiente nivel de crecimiento personal, organizacional y social.

Si la mujer hoy en día confía en su poder, su fuerza, su sensibilidad; la promesa de un mundo mejor y más humano está más cerca. Mujeres no teman derribar los muros limitantes que imposibilitan la evolución del ser. No se detengan, ya que dentro de cada una de ustedes yace la semilla de las futuras generaciones. Mujer, recuerda que eres sinónimo de vida, milagro, inspiración, esperanza en cada persona que tocas y en cada vida que abrazas.

¡En conmemoración a todas esas mujeres que han luchado por una voz que se haga escuchar!

Luima Valenzuela Villegas

Presidente ERIBAC, ingeniero industrial con 20 años de trayectoria como líder de Recursos Humanos en diferentes giros industriales. coach certificado, entrenador master y desarrollo organizacional. Apasionada por el aprendizaje, la trasformación y la mejora continua; enfocada a la sustentabilidad del talento a través de iniciativas que promueven el bienestar, el engagement, el alto desempeño y el impacto en la comunidad y el crecimiento del negocio.