La deuda de México cerró el 2020 en un nivel de 52.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el mayor del que se tenga registro para un año, de acuerdo con la información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En total, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —la medida más amplia de la deuda— se ubicó en poco más de 12.08 billones de pesos mexicanos (unos 598 mil 800 millones de dólares) al cierre del año pasado, lo que representó un incremento de 7.5 por ciento respecto a los 10.87 billones de pesos mexicanos (unos 538 mil millones de dólares) que registró en el 2019.

De esta manera, en 12 meses la deuda aumentó 7.7 puntos, mientras que en lo que va del sexenio de Andrés Manuel López Obrador se ha incrementado en 7.3 puntos.

Si bien el saldo terminó en un nivel no antes visto, éste fue menor a la estimación que había realizado la Secretaría de Hacienda de 54.7 por ciento del PIB.

“El SHRFSP se ubicó en 52.2 por ciento del PIB, cifra que es menor en 2.5 puntos porcentuales a lo que se tenía estimado en el Paquete Económico del 2020 de 54.7 por ciento. El 50 por ciento del incremento del saldo se debió, principalmente, al efecto de la valuación del tipo de cambio y a la caída del PIB”, indicó en videoconferencia Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

El año pasado, de acuerdo con la estimación oportuna del PIB, la economía mexicana se contrajo 8.5 por ciento anual ante la crisis de la Covid-19, la mayor caída de la que se tiene registro desde la Gran Depresión, en 1932.

En tanto, en la última jornada del 2020 el tipo de cambio cerró en 19.90 pesos mexicanos por dólar, mientras que en el mismo día del 2019 se cotizó en 18.86 unidades por divisa estadounidense.

A detalle, se observó que la deuda interna se ubicó en 7.7 billones de pesos. Este rubro se compone de la deuda presupuestaria (gobierno federal, así como organismos y empresas públicas) que sumó 6.8 billones de pesos, así como de deuda no presupuestaria (Banda de desarrollo, pasivos del IPAB, Pidiregas, Programa de Apoyo a Deudores, entre otros) que sumó 921.590 millones de pesos.

Sin deuda adicional

Al presentar los resultados del 2020, el subsecretario de Hacienda destacó que México se encuentra en una posición sólida en comparación con otras economías, esto gracias a que pese a la pandemia no usó más deuda de la que se había aprobado.

“México inicia el 2021 en una posición más sólida en términos de finanzas públicas y no se utilizó deuda adicional a la que fue aprobada por el Congreso, la cual fue aprobada en un escenario que no consideraba una pandemia como la que vivimos el año pasado”, declaró ante los medios el titular de Hacienda.

Añadió que el nivel de endeudamiento que se tiene no pone en riesgo la estabilidad ni la recuperación porque no se incrementa el costo financiero y evita el pago de intereses adicionales, lo cual puede presionar al presupuesto en los siguientes años.

“Subir la deuda de forma acelerada, como lo hicieron otras economías de ingresos medios, hubiera sido equivalente a incrementar los impuestos para todos los mexicanos”.

Se activaron coberturas

El gobierno mexicano usó 204.000 millones de pesos del Fondo del Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP).

Para compensar la caída de los ingresos presupuestarios, el gobierno federal utilizó 204.000 millones de pesos mexicanos del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) en el 2020, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La dependencia detalló en su Informe de Finanzas Públicas que estos recursos incluyen 47.354 millones de pesos de la divisa mexicana que se recibieron por concepto de coberturas petroleras.

“El año pasado, por la profundidad de la caída de los ingresos, se activó el FEIP para que pudiéramos utilizar los recursos como un mecanismo de compensación de los ingresos, que para eso fue, prácticamente, diseñado”, explicó la semana pasada Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda.

De esta manera, el FEIP se quedó con un saldo de 9.498 millones de la moneda mexicana para el inicio del 2021.

Con información de América Economía.