En solo cuatro años, Volaris pasó de tener el 29 por ciento de participación de mercado nacional –considerando a Aeroméxico, Viva Aerobus e Interjet– al 43 por ciento actual, una cifra que la coloca 17.5 puntos porcentuales por arriba de Grupo Aeroméxico, su principal competidor.

En los últimos dos años, la firma dirigida por Enrique Beltranena, asumió el mando en la industria aérea doméstica y, pese a la pandemia, se colocó como la aerolínea mexicana con mayor número de pasajeros transportados, un total de 14.7 millones.

Para este año, mientras Interjet dejó de operar en diciembre de 2020 y Aeroméxico atraviesa un complejo proceso de reestructuración financiera bajo la Ley de Bancarrota de Estados Unidos, con despidos de más de 2 mil 500 trabajadores y la eliminación de 40 aviones, Volaris saldrá al mercado a buscar más naves para ampliar sus rutas.

En entrevista con El Financiero, Enrique Beltranena explicó que la aerolínea de bajo costo alista la recuperación de su rentabilidad hacia el fin del segundo trimestre del año, además de que ya salió al mercado de arrendamiento de aviones para buscar opciones que le permitan aumentar su flota hacia el final del 2021.

Beltranena explicó que el primer paso para la compañía será el regreso a números positivos en términos financieros, para luego comenzar a fortalecer frecuencias en algunos mercados, particularmente en México, Estados Unidos y Centroamérica.

En 2020, la aerolínea realizó una serie de ajustes operacionales y financieros que le permitieron fortalecerse: aminoró sus costos fijos, congeló el aumento de su flota y redujo la capacidad, al inicio de la pandemia, para mantener una ‘caja’ segura.

Con el avance de la pandemia, Volaris recuperó, de forma gradual, su capacidad en los mercados principales, como el de familiares y amigos, además de que reforzó su presencia en las rutas México-Estados Unidos.

La visión de Beltranena es que, con una posición financiera estable, hacia el segundo semestre del año, la estrategia de Volaris se hará más ofensiva no solo para afianzarse como una de los jugadores más importantes, sino para llenar algunos vacíos dejados por la salida de Interjet y de la reducción que vive Aeroméxico.

“Veo una aerolínea con una capacidad ofensiva de crecimiento importante en esas regiones y la visualizo como un jugador importante en el mercado nacional”, señaló.

El crecimiento ordenado de la flota será uno de los puntos cruciales para Volaris. A finales de diciembre e inicios de enero, Volaris salió al mercado con una ‘solicitud de propuestas’ a todos los arrendadores de aviones del mundo, para que presenten a la aerolínea las opciones de aviones disponibles que permitan aumentar la capacidad de la empresa.

Este movimiento contrasta con lo presupuestado por Volaris en julio de 2020, cuando Beltranena dijo que la flota de Volaris se mantendría en 88 aeronaves por los siguientes tres años.

La salida de jugadores abre la posibilidad para que, con el aumento potencial de la flota hacia el final de 2021, la firma pueda aumentar su presencia en rutas en las que solo compite con los autobuses.

“Hay una cantidad de rutas que se han quedado descubiertas, hay rutas en donde Volaris solo compite con autobuses, en donde se había metido capacidad de aerolínea, pero salió, vemos que en esas rutas hay que reforzar, vemos oportunidades desde CDMX a Estados Unidos, dentro de Centroamérica a México, hacia allí se movería la capacidad”, detalló Beltranena.

Va por AICM y ¿Santa Lucía?

La salida de Interjet y los problemas de Aeroméxico, abren la oportunidad para que Volaris ‘conquiste’ al aeropuerto capitalino y refuerce su presencia.

De inicio, Volaris aumentó rutas en la CDMX (cinco domésticas y ocho internacionales) en la pandemia.

“Creo que sí (podemos fortalecer la presencia en AICM), eso es parte de lo que estamos haciendo”, mencionó el directivo.

La línea aérea también tiene en su mira al Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, que el siguiente año entrará en operación y, en la visión de Beltranena puede significar una oportunidad para subir al avión a los habitantes de esa región del Estado de México.

El aterrizaje de Volaris en Santa Lucía dependerá, afirma Beltranena, de la seguridad aérea en la zona y de los costos de operación.

Con información de El Financiero.