Las compras de pánico durante los primeros meses de la emergencia del Covid-19 dieron un impulso a las ventas de las tiendas de autoservicio el año pasado. En 2021, el ritmo de crecimiento será más moderado y las cadenas de supermercados tendrán que sortear la fragilidad de la economía y los niveles de desempleo.

Ante un escenario con un aumento en los contagios en algunas entidades y la estrategia de vacunación, que no será de forma exponencial, durante el primer semestre del año las cadenas como Walmart, Soriana, Chedraui y La Comer seguirán como uno de los sectores menos afectados, aunque con un menor ritmo de crecimiento en su piso de ventas.

“En este 2021 ya no es el tema del distanciamiento social sino el desempleo, la caída económica en el país que afecta a las familias. Y el consumo va a ser golpeado, pero no el de primera necesidad, que son los productos que se adquieren en estas cadenas”, afirma Julián Fernández, jefe de análisis de Bursamétrica.

Las cadenas tuvieron un desempeño favorable durante el año pasado. De enero a septiembre, La Comer fue ganadora, con un aumento en sus ventas de 27.1 por ciento, de acuerdo con los datos de su reporte financiero del tercer semestre de 2020.

El flujo operativo de las empresas también fue al alza. En el periodo de referencia, el Ebitda (flujo operativo) de Walmart creció 5.20 por ciento y el de La Comer 41.1 por ciento, informaron las compañías a la Bolsa Mexicana de Valores en su reporte trimestral.

Este año el impacto para las empresas será diferenciado, de acuerdo con la zona de influencia de cada una de las cadenas, dado que cada entidad está en un color distinto del semáforo epidemiológico y, por tanto, cada estado tiene una estrategia de salud distinta para evitar los contagios de Covid-19.

Marisol Huerta, analista corporativo en el grupo financiero Ve por Más, explica que durante este año se mantendrá la demanda de consumo en el hogar en las ciudades en las que aún hay confinamiento, como es el caso de la Ciudad de México, mientras que en otras ya hay mayor movilidad, lo que propicia que las personas tengan mayor consumo fuera de casa.

“Las tiendas tuvieron un repunte bastante fuerte y la categoría de autoservicios seguramente habrá terminado el año con un aumento de 20 por ciento, lo cual es positivo en términos generales. Para 2021 esperamos que se mantenga el crecimiento pero no tan fuerte, porque iniciamos el año con la misma situación respecto a la emergencia sanitaria, declara.

Los expertos proyectan un cierre de año con crecimientos moderados en las ventas, tendencia que se mantendrá en tanto se desarrolla la reactivación económica en el resto de los sectores productivos de la economía.

“La economía está rebotando y se recuperan los sectores más afectados. En la primera parte del año sí va a afectar la situación de los despidos, pero en la segunda se empezarán a contratar de nuevo”, declara Huerta.

Delas tiendas a los centros de distribución

El año pasado algunas de las cadenas se vieron obligadas a poner freno a las aperturas de tiendas nuevas por el paro en el sector de la construcción o la cuarentena que se decretó para las oficinas gubernamentales y, si bien durante este año se espera que abran algunas sucursales, las inversiones podían orientarse a la apertura de centros de distribución (cedis).

Con esto, los supermercados podrán operar la logística para el comercio electrónico de una forma más eficaz para poder mejorar la experiencia de compra de estos canales, que registraron crecimientos acelerados durante el año pasado.

Durante el año pasado, Walmart cortó el listón de 3 cedis en el país, para los que desembolsó 2 mil 640 millones de pesos. Están ubicados en el Estado de México, Chihuahua y Mérida, Yucatán, desde donde cubren las operaciones de las diferentes regiones del país.

Los analistas consultados por Expansión coinciden en que la entrada en vigor de la reforma que regula el teletrabajo será un área de oportunidad para las ventas a través de los canales digitales y por ello las cadenas fortalecerán este segmento que con la pandemia tuvo crecimientos importantes.

“Las inversiones de nuevas tiendas van ser más lentas o paulatinas. Las empresas van a apostar más por los centros logísticos y esto va a facilitar poder vender en línea y tener el cascarón completo para apoyar la logística del envío de productos a los clientes”, declara Julián Fernández.

Con información de Expansión.