Los analistas de la calificadora mexicana HR Ratings, señalan en un estudio que la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), del mes de noviembre, muestra un deterioro en el mercado laboral informal, situación opuesta a la evolución positiva que se observa en el mercado formal, definido en términos del número de asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

De acuerdo con su análisis, aunque la tasa de desocupación se redujo a 4.3 por ciento vs. 4.7 por ciento en octubre, es el resultado de la disminución en la salida de personas de la fuerza laboral por haber sido separados de su empleo, o por la pérdida de oportunidades, lo que aunado a la caída en la tasa de participación de 57.4 por ciento a 56.9 por ciento en noviembre, demuestra la salida de personas del mercado laboral.

Asimismo, su contraparte se observa en el incremento del porcentaje de personas que no buscan trabajo, la cual aumentó de 42.7 por ciento a 43.2 por ciento. Estos movimientos se presentan después de cinco meses consecutivos de aumentos en la tasa de participación.

Otro aspecto del deterioro se refleja en el incremento, después de seis meses de reducciones, en el porcentaje de las personas ocupadas que no están trabajando, o ausentes de su trabajo, pero recibiendo alguna remuneración. Esta tasa subió de 2.6 por ciento de la población ocupada en octubre a 3 por ciento en noviembre.

Por su parte, los suspendidos temporalmente son similares a los ausentes, pero no reciben ninguna remuneración; ellos forman parte de la población disponible para trabajar dentro de la PNEA. Dentro de los disponibles, los suspendidos pueden tener una mayor probabilidad de regresar a la población ocupada en cuanto la situación económica vaya mejorando e inclusive podrían regresar a sus puestos de trabajo anteriores.

Mientras que los suspendidos, como proporción de los disponibles, fueron bajando rápidamente de junio a octubre, de su nivel más alto de 49 por ciento en mayo llegando a 28.1 por ciento en octubre. Esta rápida caída reflejó la mejoría en el mercado laboral en cuanto estos regresaron a sus trabajos. En noviembre, la proporción volvió a caer, pero a únicamente 28 por ciento.

Es posible que los suspendidos entraron a la población disponible no suspendida (Otros), habiendo perdido su relación con sus trabajos anteriores. Sin embargo, se estima que este no fue el caso debido a que también se dio una caída al mismo tiempo en la población disponible como proporción de la PNEA.

Además, en noviembre, la proporción de la población disponible subió a 22 por ciento, rompiendo la tendencia a la baja en los meses anteriores y las tasas de subocupación y de informalidad laboral se incrementaron después de varios meses a la baja.

Con información de Grupo en Concreto.