Ensenada, B.C.- El Gobierno Federal no debe dejar de lado la construcción de una vía alterna ante el inminente riesgo que significan las fallas geológicas entre las zonas de San Miguel y Salsipuedes, particularmente en los kilómetros 88 al 96 de la carretera escénica Tijuana-Ensenada, consideró Abel Madrano Salazar.

El presidente de Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción de Ensenada (COMICE), dijo que las autoridades deben dar seguimiento con suficiente anticipación al proyecto de construcción de la ruta alterna a la escénica, para dar certidumbre a las actividades económicas de la región que se verían en riesgo en caso de un eventual derrumbe o interrupción del tránsito por la vía de cuota.

Manifestó que es indispensable que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), así como Caminos y Puentes Federales de Ingreso y Servicios Conexos (CAPUFE), y los diputados federales por Baja California, tomen cartas en el asunto para que a la brevedad se presupuesten los recursos para la construcción de la carretera alterna, para la cual ya existe un proyecto elaborado por la SCT desde el sexenio pasado, .

Medrano Salazar recordó que el 20 de junio de 2015 la SCT anunció una carretera alterna de 23.5 kilómetros en la que se invertirían 2 mil millones de pesos (mdp) en dos etapas, 800 millones para la primera y 1,200 para la segunda, pero lamentablemente la dependencia incumplió.

El 26 de enero 2016, Sergio Barranco Espinoza, de la SCT-BC, informó que el proyecto ya estaba listo y solo faltaba adquirir los derechos de vía; y el 8 de julio 2016 Alfonso Padrés, delegado de SCT, anunció una inversión de mil 700 millones de pesos recurso público-privado del Fondo Nacional de Infraestructura (FONADIN).

El 14 de septiembre de 2016 la entonces diputada federal del PRI Nancy Sánchez, confirmó y se atribuyó la gestión ante la SCT de la obra que supuestamente iniciaría el segundo trimestre de 2017, pero tampoco ocurrió.

El actual delegado de la SCT en Baja California ha dicho claramente que la obra de 23.5 kilómetros de 4 carriles, está en el interés del gobierno federal pero no se cuenta con los 3 mil 503.6 millones de pesos que costaría la obra, no obstante que éstos provendrían del FONADIN, con lo que tendría que ser de cuota, pero no avanza.

El presidente de COMICE manifestó que además de los más de 900 millones de pesos que costó la reparación del derrumbe de 300 metros en el kilómetro 93+500, el gasto desde el año 2015 a la fecha, hubiera sido suficiente para construir la ruta alterna y dejar la escénica solamente para el tráfico ligero y turístico.

“Lamentamos que no haya un sentido del costo beneficio, ni una visión de futuro que impida seguir tirando dinero a un barril sin fondo y no brindar certidumbre al desarrollo económico, ya que cualquier inversión considerable y de largo plazo, se ve inhibida ante la posibilidad de un nuevo derrumbe”, indicó Abel Medrano Salazar.

Es notable el desinterés, señaló, ya que ni siquiera han atendido las recomendaciones de investigadores del departamento de Ciencias de la Tierra del CICESE de desviar hacía otra ruta el tráfico pesado y dejar solamente el paso de automóviles y vehículos ligeros, para evitar las vibraciones que aceleran los procesos de deslizamiento del terreno por la inestabilidad geológica de la zona.