– Los sectores energético, de comunicaciones, innovación y salud serán claves para apalancar la estabilidad y desarrollo durante el 2021, explica experto del CETYS.

Mexicali, B.C.- En un contexto mundial en el que predomina la incertidumbre y no se terminan de cuantificar los estragos de la pandemia de Covid-19, detrás del ámbito de la salud, la economía es sin duda uno de los sectores más afectados. 

Habiendo tocado fondo durante los primeros meses de la pandemia, se espera que durante el 2021 en México se registre un rebote económico del 3.8 por ciento, muy cerca de las previsiones para su principal socio comercial, Estados Unidos, donde se pronostica el 4.1 por ciento de crecimiento, y la Organización Mundial de Comercio prevé un 7.2 por ciento de crecimiento del comercio, generando un repunte del empleo y abriendo posibilidades de crear nuevos negocios.

“Se prevé que la economía global centrará sus esfuerzos en contar con mayor liquidez de recursos y que éstos se destinen a mercados emergentes como es el caso de nuestro país. Para lograrlo, es importante que la administración federal genere confianza a la inversión privada nacional e internacional”, consideró Ulysses Moreno López, director de la Incubadora de Negocios de CETYS Universidad. 

La confianza empresarial es un indicador que monitorea el optimismo de los empresarios sobre la situación económica del país y de sus empresas, que mide del 0 al 100 la confianza que tienen para invertir, cuyos valores por encima de 50 dan señales de optimismo.

De acuerdo con voces expertas en la materia, al cierre del 2020 las manufacturas mexicanas registraron un alza mensual de 0.8 puntos, en octubre, el de la construcción lo hizo con 0.8 puntos y el del comercio 0.4 puntos.

Para incentivar la confianza de empresarios, emprendedores e inversionistas, añadió,  es necesario establecer estrategias de apoyos fiscales, apoyos económicos para apertura y crecimiento de empresas a través de la Banca de Desarrollo, además de cuidar la estabilidad de los empleos actuales y crear nuevos, impulsando los que crean oportunidades de reinventar las industrias basados en modelos de negocio que apoyen la transformación digital. 

La inversión privada es un importante impulsor del desarrollo económico nacional, pues en su desempeño, empresarios, emprendedores e inversionistas se convierten en aliados facilitadores de aspectos como la innovación, apertura de empresas, creación de empleos, flexibilidad laboral y condiciones de seguridad social; todos ellos factores esenciales del buen ejercicio gubernamental. 

“Por esto es clave que la administración garantice seguridad, salud, educación, investigación y desarrollo, y cree un ambiente propicio que ofrezca mayor confianza a los que arriesgan su patrimonio con la intención y visión de crear nuevas empresas y empleos de calidad”, indicó Ulysses Moreno López.

El director de la Incubadora de Negocios de CETYS Universidad agregó que el contexto internacional ofrece a México la posibilidad de apuntalar el crecimiento económico y el desarrollo social a partir de la relación trilateral México-Estados Unidos y Canadá, a través del T-MEC. 

“Para aprovecharlo, es necesario además de propiciar el optimismo de los inversionistas, mantener políticas fiscales y monetarias responsables, respetar la autonomía de las instituciones e institutos como BANXICO, INE, IFT, CRE, lo cual  se encuentra directamente ligado a la ratificación del T-MEC, donde México se compromete a beneficiar a las economías locales para prepararlas para ser competitivos a nivel país y región; en este sentido, los sectores energético, de comunicaciones, innovación y salud serán claves para apalancar la estabilidad y desarrollo”, concluyó el experto académico.