Tanto el Gobierno Federal como la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) deberán involucrarse en la huelga de Interjet con el fin de mediar entre los trabajadores y la aerolínea otorgándoles las garantías necesarias para cobrar los pagos que por derecho les correspondan, así como verificar la concesión de ABC Aerolíneas, y en caso necesario suspenderla de manera definitiva, señalaron especialistas.

De acuerdo con Pablo Casas Lías, abogado especialista en derecho aeronáutico, la huelga de los trabajadores, amparada en el artículo 440 de la Ley Federal del Trabajo, es la mejor vía para que obtengan algún recurso económico si la aerolínea desaparece.

“Una vez que estalló la huelga, permitirá a los trabajadores que el Tribunal autorice medidas precautorias, como pueden ser embargos o alguna intervención de la empresa. Eso eventualmente les permitirá hacerse de bienes que posteriormente puedan rematar y tener una eventual indemnización”, señaló el especialista, en entrevista con A21.

Por su parte, la aerolínea puede reunir los recursos para pagar los tres meses de salarios y prestaciones caídos de sus trabajadores y así salir del paro de labores. 

“Los trabajadores deberían analizar los recursos legales que aún les quedan para tratar que, con los bienes asegurados, se puedan cumplir los pagos adeudados», señaló  la abogada especializada en derecho aeronáutico, Mariana Velasco.

El pasado viernes 8 de enero, los trabajadores de Interjet iniciaron una huelga, convocados por su sindicato, la Sección 15 de la Confederación de Trabajadores de México; la aerolínea adeuda seis quincenas más diversas prestaciones a sus empleados, además de que no ha operado un vuelo comercial desde el 11 de diciembre, y anunció que no lo hará al menos durante Enero.

Los empleados colocaron banderas rojinegras en las estaciones aeroportuarias de Interjet a lo largo del país, así como en la flota de aviones Sukhoi Superjet que está detenida en el Aeropuerto Internacional de Toluca. También iniciaron jornadas de supervisión para cuidar los bienes de la empresa.

Como parte de este proceso de quiebra, y del acto simbólico de colocar banderas rojinegras en los activos de la aerolínea, la Sección 15 deberá ofrecer información a los colaboradores del estado actual del proceso; dado que fue en varios estados, las notificaciones deberán estar al alcance de todos, señaló Casas Lías.

Sin embargo, los empleados deben tomar en cuenta que, dada la actual situación por la pandemia del Covid-19 así como la prevalencia del semáforo rojo en la Ciudad de México, todos los procesos legales están tomando más tiempo de lo debido.

En ese sentido, el abogado Casas estimó que un juicio derivado de la huelga podría tomar un mínimo de dos años. Un posible proceso de concurso mercantil tomaría mucho tiempo más.

«Hay que recordar que todas las marcas de Interjet están embargadas (…) Se debe evaluar el impacto de la salida de Interjet, pero también los empleados deben estar en comunicación con los dirigentes ¿Cuál va a ser el pliego petitorio que están requiriendo en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje?, y con base en ello, hacer una conciliación. Saber qué opciones hay para un posible arreglo», opinó Velasco.

“Esto le permitiría reestructurarse financieramente, sin tener que ir al concurso mercantil. Se da un tiempo ponderable para que la aerolínea pueda salir del problema económico en el que se encuentra”, indicó el abogado especialista. En caso de no salir, Casas señaló que se puede revocar la concesión.

“Esta opción implica que haya un nuevo espacio para una nueva concesionaria, si es que hay algún interesado”, añadió el abogado.

En cuanto a una posible requisa, Casas consideró que el gobierno no estaría en disposición de asumir una deuda de la compañía, además señaló que la opción no garantizaría la permanencia de algunos colaboradores para la prestación del servicio.

Para Interjet, la única forma de salir de este proceso de huelga, es pagando los salarios y prestaciones vencidos a sus trabajadores y con las distintas dependencias. La aerolínea adeuda 363 millones de pesos a Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM); casi mil 200 millones de pesos a Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) por concepto de combustible y 2 mil 947 millones de pesos en pagos de impuestos desde 2013 al Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Además, la aerolínea debe montos no conocidos con organizaciones privadas como la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), la cual ha suspendido a Interjet de su sistema de pagos y del sistema BSP que se utiliza para manejar pagos entre agentes de viajes y compañías aéreas.

Con información de A21.