La llegada a México de grandes centros de datos, como los de las brasileñas ODATA y Ascenty, apenas está empezando. Los servicios de nube, pero sobre todo de contenido, han obligado a los hiperescaladores, aquellas empresas que requieren de una gran cantidad de almacenamiento, procesamiento y tráfico de datos, a demandar la instalación de nuevos grandes centros, y eso ha activado toda la cadena de valor que conecta y da mantenimiento a estos nuevos templos de la información.     

Hace dos años que Lumen Technologies comenzó un proceso de expansión en México. De acuerdo con Jaime Durán, director de esta compañía en el país, el tamaño de la empresa no corresponde con el del mercado mexicano, que es el segundo en importancia en América Latina para esta empresa de redes, que hasta hace poco tiempo llevaba el nombre de Century Link y que comenzó a operar en 1968. Desde entonces, Lumen se ha convertido en uno de los carriers más grandes de planeta, con varios cables submarinos y extensas redes IP.  

La primera fase de este proceso que Durán menciona concluyó a principios del 2020 y consistió en la expansión de las redes metropolitanas de fibra óptica de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey; así como dos nodos adicionales de la red en Querétaro y una nueva conexión entre Monterrey y Texas. La segunda fase, que ya comenzó, consiste en la expansión de las redes metropolitanas de otras seis ciudades del país; así como la interconexión de varios centros de datos y el levantamiento de un cableado troncal entre Celaya e Irapuato para conectar directamente a Querétaro con Guadalajara. 

Aunque este proceso se detuvo de forma parcial a causa de la pandemia de Covid-19, otros proyectos de la compañía comenzaron a tener un impulso inusual con la llegada del coronavirus a México y América Latina: la instalación de nodos de contenido y redes de distribución de contenidos que están dirigidas a los usuarios de los grandes centros de datos, empresas como Amazon, Netflix y Google, entre otras compañías tecnológicas dedicadas a actividades como los juegos de video en línea, y la transmisión de música y video a través de internet.  

“Nuestra infraestructura va dirigida sobre todo al sector empresarial: banca, commodities y también a los hiperescaladores, y las interconexiones entre estos centros de datos las estamos haciendo porque ellos la están demandando”, dijo Durán en entrevista.

Recién llegan

Tanto para Durán como para Emigdio Granillo, director comercial de Stulz, la llegada de los hiperescaladores a México apenas está empezando y con ello el arribo de compañías como Gold Data, Ascenty y la compra de dos centros de datos de Axtel por parte de Equinix.

“Recién están llegando. Hace cinco años venía una tendencia para que México se convirtiera en un hub de tecnología para Latinoamérica y ahora lo vemos y es porque tenemos toda la infraestructura para llevarlo a cabo”, dijo Granillo, quien añadió que además de Querétaro, el Bajío y Puebla están entre las zonas en las que las regiones de centros de datos pueden instalarse. 

Stulz es una compañía de aire acondicionado de precisión. Aquel que es utilizado para el enfriamiento de las instalaciones de centros de datos, cuyos racks de procesamiento y almacenamiento pueden llegar a generar temperaturas que afectan su propio desempeño.

Fundada en 1947 en Alemania, cuenta con presencia en 140 países y tiene 21 filiales, como la de México, así como 11 plantas de producción.

Aunque para Granillo, este 2020 ha sido muy complicado, la compañía experimentó un crecimiento en su facturación de 19 por ciento respecto de 2019, con lo que ha conseguido ocupar 34 por ciento de posicionamiento de mercado, 6 por ciento más que en 2019. El directivo estima que el mercado de centros de datos experimentará un crecimiento de 4 a 6 por ciento durante este 2020, a diferencia de otros mercados de TI. Cada año, la compañía invierte alrededor de 2.5 millones de dólares en infraestructura en el país, con el fin de mantener el soporte que da a sus clientes.

“Los siguientes años no van a cambiar en ese sentido. Este empujón digital nos va a llevar a adaptarnos a las diferentes necesidades que van surgiendo”, dijo.

Fibra, cables y centros de datos

México está conectado a través del Atlántico por un cable instalado en Quintana Roo de C&W Networks, una compañía de la telco trasnacional Liberty Global; mientras que Level 3, una filial de Lumen Technologies, es dueña del cable que conecta al país por el Pacífico, en Mazatlán y Tijuana, y además se interconecta con Estados Unidos en tres cruces terrestres: Tijuana-San Diego; Monterrey-Laredo y Monterrey McCallen.   

De acuerdo con Jaime Durán, de Lumen, además de la falta de infraestructura en peering, es decir, conexiones directas de redes independientes, pues México tiene sólo un IXP de KIO Networks, la compañía ve una deficiencia de conexión en la zona de Ciudad Juárez, en Chihuahua. 

“Creemos que ahí hacen falta algunos cruces fronterizos, al menos uno. Nosotros estamos trabajando en hacer una interconexión probablemente entre Torreón y Ciudad Juárez, como parte de la tercera fase”, dijo y añadió que del lado de los cables submarinos, conoce de otros proyectos de interconexión en el Océano Atlántico. 

En enero de 2020, Microsoft anunció la inversión de 1,000 millones de dólares en una región de centros de datos que estaría localizada en Querétaro; también en enero, Equinix completó la compra de tres centros de datos que eran propiedad de Axtel. Luego, en junio, la brasileña Ascenty anunció una inversión de 350 millones de dólares para levantar otros dos centros de datos en México y en octubre, su coterránea ODATA hizo lo propio y dio a conocer el proyecto que tiene para levantar otro centro de datos, también en Querétaro, con una inversión de 100 millones de dólares. A estos proyectos se suman, por ejemplo, la llegada de Ativy y su servicio de nube que próximamente ofrecerá desde los centros de datos de Ascenty; además de las nuevas redes de contenido de Gold Data y de Lumen Technologies.

Por esta razón, según Durán, México está entre los tres proyectos más importantes de Lumen a nivel global: el lanzamiento de operaciones en la India; la interconexión de todos los data centers de Europa, medio oriente y el norte de África y la interconexión de todos los data centers en México, por lo que hasta 25 por ciento de las inversiones de la compañía estarán dedicadas a América Latina. Esto no sólo supone la instalación de más infraestructura sino la ampliación del personal basado en México, que sigue siendo mucho menor al de su oficina en Brasil. 

“En México, el tamaño de la compañía no corresponde con el tamaño del mercado y estamos buscando tener un tamaño similar al de Brasil, con 600; en México, podríamos tener entre 200 y 300 empleados, y esperamos llegar a ese número en el 2022”, puntualizó.

Con información de El Economista.