Ser campeón de las Grandes Ligas exige tener un staff de buenos pitchers, un lineup con buenos bates y, de preferencia, un buen mánager que sea capaz de ayudarlos a ganar. No obstante, tener dinero también se ha vuelto una necesidad, pues ser campeón en la Gran Carpa no es algo barato.

En los últimos cinco años, el equipo con la nómina más baja que consiguió levantar el Trofeo del Comisionado fue el de los Astros de Houston de 2017, aprovechando que muchos de sus estrellas eran jóvenes que habían sido firmados cuando eran el peor equipo de la liga, pues hay que recordar que a inicios de la década, Houston hiló tres temporadas de más de 100 derrotas y fue hasta 2015 que comenzó a corregir el camino.

Con una nómina cercana a los 141.5 millones de dólares, los Astros alcanzaron la gloria, mas no sin antes haber obtenido en el período de cambios el refuerzo del lanzador Justin Verlander y haber apuntalado su line up con veteranos como Brian McCann y Norichika Aoki.

Esa había sido la estrategia que un año antes le había dado el título a los Cachorros de Chicago, otro equipo de jóvenes, que obtuvo el campeonato luego de firmar por fuertes cantidades a peloteros como Ben Zobrist y Jon Lester.

Y años después, también fue la de los Nacionales de Washington, que contaron con el hallazgo de Juan Soto y Anthony Rendon pero deben su corona a Max Scherzer, Stephen Strasburg y sus grandes contratos.

Dinero = Éxito

Los tres últimos equipos campeones, los Medias Rojas, los Nacionales y los Dodgers, han tenido una constante: nóminas altas. El que tanto Boston como Washington hayan decaído un año después de ganar la Serie Mundial también tiene una: decidieron dejar de gastar.

El dramático caso de los Red Sox es muy elocuente, pues el resultado de no querer pagar por el estelar Mookie Betts fue fundamental para que la corona de las Grandes Ligas pasara, junto con el jardinero, de Massachusetts a California.

Por supuesto que Betts no fue la única razón, pero fue una muy importante y significativa (o, mejor dicho, $ignificativa).

Gastar no es una obligación, pero en el modelo estadounidense de los negocios deportivos, es un requerimiento para poder acceder a la cima, y la muestra está en que, en los últimos años, ningún campeón ha alcanzado el éxito sin tener al menos un contrato valuado entre los mejores de la liga.

Una excepción…realtiva

Si bien los Rays de Tampa Bay se han mantenido en los últimos años siendo contendientes a pesar de tener nóminas muy bajas, el éxito que alcanzaron en 2020 al llegar hasta la Serie Mundial se debe, principalmente, al ya no común desarrollo del juego en equipo, pero también a la explotación de los detalles en los contratos de sus peloteros.

En 2019, Tampa Bay se reforzó con Charlie Morton, un pitcher excepcional, con experiencia de Serie Mundial con Houston y que aceptó un contrato por 2 años y 30 millones de dólares, su sueldo en 2020 fue de 15 millones de dólares y éste lo convirtió en uno de dos peloteros de los Rays con un sueldo natural de más de 10 millones de dólares (el otro fue Kevin Kiermaier).

El enorme mérito del ahora campeón de la Liga Americana está en obtener lo mejor de peloteros que aspiran a grandes contratos y usan Tampa Bay como una vitrina, entre ellos algunos que brillaron en la última postemporada, como Michael Brosseau, Diego Castillo y, por supuesto, Randy Arozarena.

Un total de 16 peloteros de los Rays jugaron por el mínimo (¡Arozarena sólo ganó 90 mil 335 dólares!), algo que en los equipos grandes simplemente no se ve, pero que, siendo objetivos, si bien llevó a Tampa Bay al Clásico de Otoño, también lo mantuvo siempre como una sorpresa que lució sin posibilidades ante los Dodgers.

Gastar para ganar

Novenas como los Bravos o los Padres parecen estar cerca, pero aún detrás de los campeones, así que, con las estupendas plantillas de jóvenes que tienen, han decidido corregir su faltante como lo hicieron Cachorros, Astros, Medias Rojas y Nacionales: gastando.

Atlanta ya tiene a Morton; San Diego consiguió a Mike Clevinger, quien, sin embargo, no jugará en 2021, así que está en busca de una alternativa que se llame Trevor Bauer o Sonny Gray… el punto es estar listo para derrocar a los Dodgers.

En la Liga Nacional, ellos son los principales contendientes, pero no están solos, pues en el Joven Circuito también hay equipos contendientes que basan sus intentos en el dinero, como los Yankees, quienes todavía no abren la cartera, pero deberán hacerlo para, cuando menos, mantener con el traje a rayas a estelares como DJ LeMahieu.

Los últimos años nos han enseñado que gastar es necesario… pero los campeones nos han dejado claro que lo importante es gastar bien.

Con información de Milenio.