Joe Biden como presidente de Estados Unidos propondrá una reforma fiscal que revertirá algunos pilares de la reforma hecha por el presidente Donald Trump en diciembre de 2017, la cual fue considerada la mayor cirugía desde 1986 al código tributario de ese país.

El presidente electo propondrá aumentar la tasa corporativa de las empresas del 21 por ciento vigente al 28 por ciento. Trump redujo la tasa de 35 a 21 por ciento en su reforma que entró en vigor en enero de 2018.

Sin embargo, la tasa corporativa efectiva podría escalar a 30.8 por ciento debido a la imposición de un nuevo impuesto en empresas de la industria manufacturera que hagan off shore.

Joe Biden planteó la creación de una nueva sobretasa del 10 por ciento a las corporaciones que “deslocalizan los trabajos de fabricación y servicios a naciones extranjeras para vender bienes o proporcionar servicios al mercado estadounidense”.

De acuerdo con la organización Tax Foundation, esa sobretasa aumentaría la tasa impositiva corporativa efectiva sobre esta actividad hasta 30.8 por ciento, lo que implicaría que empresas estadounidenses pagarán un ISR en niveles similares al 30 por ciento del impuesto que pagan las empresas en México.