Por Michel Torres

Mexicali, B.C.- La entrada en vigor del T-MEC trae consigo nuevos retos para las empresas, puesto que el tratado va de la mano con diversos cambios en el área laboral, informó Álvaro García Parga, director de Recursos Humanos en Grupo PRODENSA al impartir el tema «T-MEC: implicaciones laborales y nuevas regulaciones» en la última reunión mensual de ERIBAC.

“Los cambios en la Ley Federal del Trabajo todavía estamos en una inacabada implementación de la reforma del 2019”, explicó al referir que es un tema inherente al T-MEC pero cuyos cambios aún no se han materializado.

Entre los cambios destacó el Nuevo Sistema de justicia y Conciliación Laboral, sistema que consta de instituciones que aun ni siquiera existen, y la libertad de asociación sindical, cuyo organismo tampoco se ha puesto en marcha.

Recordó que para el 2 de mayo del 2021 se estima que el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) haya asumido plenamente las funciones registrales en todas las entidades federativas, mientras que las funciones conciliatorias las irá asumiendo gradualmente.

El Anexo 23 A del T-MEC, refirió García Parga, es el que genera obligaciones laborales, el cual ahora incluye temas como la no discriminación, migrantes, seguridad e higiene, así como eliminar cualquier forma de trabajo forzoso o trabajo infantil.

“Es una declaración literal de derechos fundamentales del trabajo al que los tres países firmantes (México, Estados Unidos y Canadá) nos obligamos a observar”, explicó el director de recursos humanos de Grupo PRODENSA.

Detalló que dicho anexo está directamente relacionado con los cambios a la Ley Federal del Trabajo al comprometer a México a adoptar en su legislación una serie de medidas y principios relacionados con el reconocimiento efectivo de la negociación colectiva.

Entre los aspectos principales del anexo laboral del T-MEC, mencionó que los siguientes:

  • Derecho de los trabajadores a participar en la negociación colectiva y a organizar, formar y unirse al sindicato de su elección, sin injerencia de los patrones en las actividades sindicales.
  • Creación de un órgano independiente encargado de la conciliación y el registro de los contratos colectivos.
  • Elección de líderes sindicales mediante el voto personal, libre y secreto de los trabajadores.
  • Verificación de la autoridad de que la mayoría de los trabajadores apoya a sus dirigentes, así como el contenido de los contratos colectivos negociados y sus revisiones a través del voto personal, libre y secreto.
  • Revisión dentro de los siguientes cuatro años de todos los contratos colectivos.
  • Publicidad de los contratos colectivos y documentos relacionados, y creación de un sitio web centralizado que permita su consulta.

Álvaro García puntualizó que existe presión porque dichos cambios se realicen sin embargo aún se está lejos que se ajusten en tiempo y forma.