En el punto más álgido de la crisis económica, el tipo de cambio alcanzó un nivel máximo histórico de 25.78 pesos, para después descender hacia niveles de 21.46 pesos, que ha sido el nivel mínimo desde que inició la pandemia.

De esta forma y debido a que se espera que lo peor de la pandemia y de la crisis económica ya haya pasado, Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco BASE, estima que es mínima la probabilidad de que se repitan niveles máximos históricos.

En su comentario “Escenarios del tipo de cambio”, la analista recuerda que la paridad mínima del peso frente al dólar del año es de 18.50 en febrero y que el peso sigue cotizando cerca del promedio móvil de 200 días, siendo una de las divisas más apreciadas en septiembre.

Desde su punto de vista, el principal factor que ha favorecido al peso mexicano en las últimas semanas es la expectativa de una política monetaria acomodaticia en Estados Unidos, con tasas de interés bajas por un período prolongado de tiempo y cautela en los recortes en tasa en México.

Señala que al iniciar la pandemia, se vislumbraban tres escenarios para el peso mexicano: uno optimista donde el tipo de cambio se regresaba a niveles de 22 pesos, un escenario medio con un tipo de cambio de 24 pesos y un escenario pesimista con tipos de cambio en 29 pesos por dólar. Considera que ahora con más claridad, tanto en la crisis sanitaria y como en lo económico, los escenarios se han modificado.

En un escenario optimista, hay una vacuna o tratamiento contra el Covid19 y se tiene un mejor panorama de recuperación global. Bajo estas condiciones y manteniendo lo demás constante, el tipo de cambio puede alcanzar niveles entre 20.90 y 21.50 pesos por dólar. Esto representaría una depreciación de entre 10.5 y 13.6% respecto al cierre del 2019.

En un escenario central o conservador se mantiene la expectativa de una vacuna, pero sin disponibilidad global. Con eso, la recuperación global se espera sea lenta y no uniforme entre regiones, dependiendo en buena medida de 1) infectados y muertos, 2) estímulos fiscales y monetarios, 3) cautela de los consumidores y 4) apertura de la economía.

Bajo este escenario, el tipo de cambio en México cotizaría entre 22.00 y 22.80 pesos por dólar, por la expectativa de que las exportaciones podrían impulsar el crecimiento de México, pero con la posibilidad de que se recorte la calificación crediticia. Estas cotizaciones representarían una depreciación de entre 16.3 y 20.5% respecto al cierre del 2019.

En un escenario pesimista el tipo de cambio subiría a niveles entre 23 y 24 pesos, debido a la posibilidad de mayores salidas de capitales de México. Estos niveles de tipo de cambio representarían una depreciación de entre 21.6 y 26.8% respecto al cierre del 2019.

El peso mexicano, como el resto de las divisas, está siguiendo de cerca las noticias relacionadas con la pandemia y la expectativa de recuperación económica global. Los indicadores económicos del país no han tenido un impacto significativo sobre el tipo de cambio, salvo en raras excepciones donde el efecto sorpresa ha provocado cambios en las expectativas de tasa de interés y especulación en torno a la calificación crediticia de la deuda soberana.

Shiller acota que los anteriores escenarios asumen que la percepción de riesgo a nivel global, por factores distintos a la pandemia, se mantiene constante. Si la percepción de riesgo sube, debido mayor proteccionismo comercial, eventos climáticos u otra enfermedad, entre otras cosas, se presionaría al alza el tipo de cambio. Por el contrario, si la percepción de riesgo global baja, el tipo de cambio podría descender de 20.90 pesos, pero este escenario es actualmente poco probable.

Así, otros riesgos que podrían propiciar cambios importantes en la cotización del peso contra el dólar son: cambio en la política económica de Estados Unidos hacia un mayor proteccionismo, depreciación acelerada en otras divisas de economías emergentes y caídas en el precio del petróleo.

Con información de Grupo en Concreto.