Tijuana, B.C.- La decisión de cerrar o no el cruce a quienes proceden de Estados Unidos, ante la actual Emergencia Sanitaria a causa del COVID-19, corresponde a la Federación y no al Gobierno del Estado; son decisiones tomadas entre autoridades de ambos países, bajo un procedimiento diplomático.  

Así lo dejo ver el secretario de secretario de Salud de Baja California, Alonso Pérez Rico, durante la video-conferencia del gobernador Jaime Bonilla Valdez, cuestionado sobre «si existe algún argumento válido para justificar el acceso de miles de personas de Estados Unidos a Baja California por el Labor Day».  

Al abundar en el tema que surgió como parte del ejercicio de preguntas y respuestas, expresó: «El Estado no puede imponer el cierre total o parcial de una garita, pero hemos entendido plenamente que Baja California es y será un Estado de migrantes, es una sola comunidad; la Secretaría de Salud ha colocado desde marzo seis filtros en el acceso peatonal (del cruce fronterizo), pero solamente puede tomar temperatura y pedir datos a las personas».  

Pérez Rico, aseguró que hacer restricciones en las fronteras no ha funcionado en ningún país y dijo que en Baja California se van a adoptar estrategias que sí funcionen.  

«Usaremos los recursos en lo que está demostrado que sí funciona, en ubicar plenamente los casos (de Coronavirus), en buscar activamente a las personas y en orientarlas.