Tijuana, B.C.- El tráfico de Otay ha sido un problema de toda la vida, especialmente lo que tiene que ver con los camiones de carga, de ahí que la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar) analiza junto con Tránsito Municipal las mejores estrategias para reducir el impacto en las vialidades.

Lo anterior lo declaró el delegado de la Canacar en Tijuana, Israel Delgado Vallejo, luego de que el pasado miércoles se registraran largas filas de unidades en las calles aledañas a la garita de exportación, en Otay.

«Cuando la aduana se alenta, por la razón que sea, causa un efecto dominó hacia afuera y a nosotros nos toca administrar el efecto, no la causa. Como cámara nos coordinamos con Tránsito Municipal continuamente para poner orden, pero la cantidad de unidades hace difícil la situación», apuntó el dirigente.

Explicó que en la aduana comercial se cuenta con cuatro carriles de acceso: uno fast o de cruce rápido, uno para el programa PITA (Proyecto de Integración Tecnológica Aduanera), y dos para cargas normales, que son las que ralentizan el cruce.

Por lo que un programa que la Canacar ha promovido desde hace unos meses, dijo Israel Delgado, es el redireccionar las cargas rápidas por otro sentido para que no tengan problemas con sus tiempos de entrega, dado que se trata de cargas certificadas.

«El miércoles se cayó el sistema de CBP que alentó los cruces, aunado a que todas las  mañanas hay desbandadas de ilegales que buscan cruzar por el corredor de exportación, lo que ocasiona mayor caos porque ponen en riesgo a los operadores de las unidades», aclaró.

Por último, el delegado de la Canacar en Tijuana comentó que junto con las autoridades de Tránsito Municipal se están buscando estrategias para aminorar el tráfico en la zona de Otay, sobre todo porque ya inició la temporada alta de producción en la industria.