Vigentes a partir del 01 de julio pasado, las reglamentaciones uniformes del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) detallan la forma en que se medirá el valor de Contenido Laboral (VCL) en las reglas de origen del sector automotriz.

En la producción de autos, el T-MEC incrementa el Valor de Contenido Regional (VCR) de 62.5% a 75%, con una nueva metodología. Asimismo, establece un Valor de Contenido Laboral (VCL) de 40%. Esto es, el 40% del valor del vehículo deberá producirse utilizando salarios, al menos de 16 dólares estadounidenses por hora.

Actualmente el VCL es de 30%, que consta de al menos 15 puntos porcentuales de gastos en materiales y mano de obra con salarios altos, no más de 10 puntos porcentuales de gastos en tecnología y no más de 5 puntos porcentuales de gastos en montaje de salarios altos. Esta cláusula estará vigente a partir del 1 de julio de 2020 hasta el 30 de junio de 2021.

Por un lado, los costos laborales de salarios altos (HWLC, por su sigla en inglés) significa la suma de los gastos salariales, sin incluir los beneficios, para los trabajadores que realizan trabajos de producción directa en una planta de ensamblaje de vehículos con tarifa salarial.

Por otro lado, los gastos en tecnología de altos salarios significan los gastos salariales, expresados como un porcentaje del gasto salarial total de producción de un vehículo de pasajeros, camioneta o camión pesado, a nivel corporativo en el territorio de uno o más países del T-MEC en dos rubros.

El primero, en investigación y desarrollo, incluidas las operaciones de desarrollo, diseño, ingeniería o prueba de prototipos y cualquier trabajo realizado por un productor con el fin de crear materiales nuevos, o mejorar materiales, piezas, vehículos o procesos existentes, incluidas mejoras incrementales a los mismos.

Y el segundo, en tecnología de la información, incluido el desarrollo de software, integración de tecnología, comunicaciones de vehículos u operaciones de soporte de tecnología de la información, no se incluyen los gastos de capital u otros costos no salariales para I + D o TI. Para mayor certeza, no existe una tasa de salario mínimo asociada con los gastos de tecnología de salarios altos.

Gradualmente, esos porcentajes subirán hasta llegar a 40%, que consiste en al menos 25 puntos porcentuales de gastos en materiales y mano de obra con salarios altos, no más de 10 puntos porcentuales de gastos en tecnología y no más de 5 puntos porcentuales de gastos en montaje de salarios altos, a partir del 1 de julio de 2023 y posteriormente.

En abril pasado se supo que las empresas automotrices lograron obtener un periodo de prórroga para cumplir con las nuevas reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Previamente, los tres países acordaron establecer un periodo de ajuste de tres años a las empresas automotrices para adaptarse a los cambios de las reglas de origen del T-MEC. Este plazo contará para pasar del 62.5 al 75% de contenido regional, lo mismo que para cumplir con el componente laboral en la regla de origen.

Automotor, el gran ganador del T-MEC

«Las nuevas reglas de origen que obligan a las fabricantes de automóviles y tractocamiones y a nosotros mismos (partes y componentes) a incrementar nuestro contenido, traerá como consecuencia un arribo de autopartistas a la región de Norteamérica por parte de Europa y de Asia, y un incremento en los negocios proporcionalmente en los tres países”, aseveró Óscar Albin, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

Miguel Elizalde, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), mencionó que se “requerirá de mucho esfuerzo para cumplir el Valor de Contenido Laboral, y contenidos de acero y aluminio, pero nuestra industria (de pesados) cumplirá, sin tener que aplicar a los regímenes de transición alternativa. Además, pone el piso parejo de cumplir las reglamentaciones uniformes de manera homogénea”.

Al respecto, Fausto Cuevas, director de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), refirió que los cambios en materia de regla de origen para los vehículos ligeros no son menores, pues el cumplimiento de valor de contenido regional, ahora son cuatro requisitos los que hay cumplir para que sea considerado como originario. Así que con el inicio del T-MEC se abre un espacio de seis meses para que la industria recurra a una transición en el cumplimiento de las reglas, con una flexibilidad.

El presidente de la INA resaltó de forma positiva que la industria automotriz, junto con el sector agropecuario, fueron de los grandes ganadores del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) en su momento, y ahora lo seguiremos siendo en el T-MEC, “no veo ningún problema, tenemos las condiciones… porque en la industria automotriz no puede cambiar de la noche a la mañana».

Con información de El Economista.