Al cierre de Junio 2020 el país transitaba la compleja adaptación hacia el nuevo orden de actividades en medio de la alerta sanitaria por el incremento de contagios mientras las actividades productivas pasaban paulatinamente de semáforo rojo al naranja, en varias ciudades a nivel nacional.

La incertidumbre nuevamente afecta al sector económico nacional, donde se avizora una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) en México de aproximadamente el 10 por ciento para el 2020 según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el escenario de continuas demandas sobre el gobierno federal para que instrumente políticas públicas innovadoras que mantengan e incentiven las inversiones que habían llegado al país en los últimos años.

A su vez, la inversión inmobiliaria industrial a nivel mundial se ha visto influenciada por la redefinición de las cadenas de suministro en la producción, y en el caso particular en México que se perfilaba con un importante avance de la institucionalidad del sector. Bajo este escenario los desarrolladores industriales enfrentan un panorama signado por la recuperación de la demanda industrial y la clave nuevamente es restablecer la confianza tanto de los consumidores como de los inversionistas en el país.

Por otra parte, la instrumentación del Tratado entre México, Estados Unidos de América y Canadá (T-MEC) abre para México una importante oportunidad para las inversiones industriales buscando mitigar los efectos de la pandemia en el mediano plazo.

Las principales ciudades mexicanas poseen mercados industriales que resultan de una combinación entre manufactura y logística. El sector manufacturero ha resentido en mayor medida las disposiciones gubernamentales para evitar la propagación del coronavirus.

El colapso de la cadena de valor, la parálisis de producción y la disminución en el consumo ha provocado que las empresas dedicadas a la manufactura hayan dejado de crecer y con ello empresas de este giro demanden menores volúmenes de espacio industrial. Caso contrario ha sido el comportamiento de la industria logística que ha continuado creciendo y como consecuencia de este impulso la demanda de espacio para desarrollar este tipo de actividades ha ido en aumento. Por ello mercados con alta presencia de actividad manufacturera como San Luis Potosí, Aguascalientes, Guanajuato, Tecate, Mexicali, Saltillo y Puebla se han visto afectados con mayor fuerza, los de estructura mixta como Monterrey, Guadalajara, Tijuana y Querétaro lo han sentido en menor medida, en tanto que donde existe mayor participación del sector logístico los desarrolladores van en vías de revertir el punto de inflexión que inició a partir de la aparición del Covid-19, como es el caso de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México.

Al cierre del 2T 2020 se presentó un escaso crecimiento del inventario a nivel nacional, si lo comparamos con el promedio que se venía observando en periodos anteriores, en los cuales las tasas de crecimiento rondaban el 5 por ciento.

En términos relativos de sus inventarios Guanajuato, Aguascalientes y Guadalajara incrementaron en 4 por ciento, 2.1 por ciento y 1.8 por ciento, respectivamente, finiquitando Guadalajara este trimestre cerca de 60 mil m².

El resto de las ciudades estuvieron por debajo del 1 por ciento con una escasa incorporación de nuevos edificios industriales al inventario y algunas ciudades como Puebla y Tecate no culminaron obras durante el trimestre. Destaca Monterrey que al segundo trimestre de 2020 reportó la culminación de siete edificios, en su mayoría clase A y del tipo BTS, que sumaron cerca de 112 mil m², incrementando su inventario en 1 por ciento.

El panorama nacional en su conjunto fue el resultado de la parálisis
total de actividades de los primeros dos meses del período que de forma gradual retomó el arranque durante el mes de junio 2020 lo que trajo como consecuencia que la mayoría de los proyectos postergaron fechas de entregas y que los desarrolladores industriales actuarán con cautela ante el panorama de incertidumbre que existe.

En cuanto a la tasa de vacancia en términos generales el mercado sigue presentando cifras sanas, siendo el segmento inmobiliario comercial mejor posicionado de todos en este indicador. Los mercados de Mexicali y Tijuana reflejan el menor porcentaje vacante a nivel nacional con 2.3 por ciento y 2.5 por ciento, respectivamente. Por su parte Guanajuato, el principal mercado del bajío, cerró con una tasa de vacancia de 7.4 por ciento que si bien es la más alta de los mercados industriales del país, muestra ligera tendencia a la baja y se mantiene en niveles muy sanos.

Aguascalientes registró el mayor ajuste a la baja de la tasa de vacancia relativo a su inventario en más de un punto porcentual respecto al trimestre anterior, y finalmente San Luis Potosí cerró en 4.9 por ciento, con ligera tendencia al alza con respecto al 1T 2020.

El resto de los principales mercados industriales mixtos, que combinan manufactura y logística al cierre del 2T 2020 como Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y Querétaro, también incrementaron sus espacios vacantes y cierran el trimestre con 3.1 por ciento, 5.5 por ciento, 5.4 por ciento y 3.6 por ciento, respectivamente.

Con información de Solili