Por Michel Torres

Mexicali, B.C.- Considerando los lineamientos federales y mediante la sesión “Criterios para el reingreso seguro de personal”, Adolfo Hernández, experto en salud pública con área de concentración en epidemiología emitió importantes recomendaciones para el área de recursos humanos en la reunión virtual de ERIBAC.

Los protocolos de seguridad sanitaria, refirió, deben establecerse en base a una planeación; definir las medidas de promoción de la salud; seleccionar medidas de protección de la salud; información y capacitación; políticas temporales; asesoría y acompañamiento y cumplimentar el documento de Autoevaluación de Seguridad Sanitaria.

“Destacan el dejar de hacer actividades sociales, el mandar a la casa a la población vulnerable, modificar mucho nuestro esquema de reuniones, hacerlas de manera virtual”, abundó.

Adolfo Hernández detalló que debe categorizarse del centro de trabajo, qué tipo de actividad se desarrolla, cuál es el nivel de riesgo epidemiológico, determinar el tamaño del centro de trabajo y hacer un análisis de sus características internas.

Ante el actual nivel máximo de riesgo epidemiológico, el experto puntualizó que las recomendaciones son activar los protocolos para favorecer el trabajo en casa, asegurar una mínima distancia de 1.5 metros entre personas, y cuando esto no se pueda lograr el personal debe portar equipo de protección así como colocarse barreras físicas en las estaciones de trabajo.

También se debe incrementar la frecuencia en el transporte y alternar asientos; el personal vulnerable debe trabajar desde casa, establecer estacionamientos y flexibilizaciones de horarios y turnos y aplicar filtros al ingreso y egreso de los trabajadores.

Especificó las características que clasifican a los grupos de riesgo bajo o poco vulnerable para distinguirlos de aquellos que sí se catalogan como altamente vulnerables.

“Si yo no tengo enfermedades crónicas no transmisibles, si no tengo ninguna enfermedad inducida o alguna situación que induzca compromiso en mi sistema inmunológico y soy menor de 60 años sería de población de bajo riesgo. Por el contrario, si yo no cumplo con esas condiciones entonces me vuelvo población de riesgo”, explicó.

El experto planteó aspectos críticos relacionados con un ambiente saludable para un regreso seguro al trabajo. El primero que refirió fue en lo que respecta al protocolo de entradas y salidas, del cual suelen encargarse empresas de vigilancia subcontratadas que dotan a su personal de equipo de protección colectivo, no personal, situación que no debe suceder puesto que se está poniendo en riesgo la salud tanto del personal de vigilancia como del personal de planta.

En cuanto a la sana distancia, detalló que el Gobierno ha marcado una distancia de 1.5 metros, pero acorde a los investigadores la mínima es de un metro.

“Si yo empiezo a aumentar la distancia de metro en metro voy a tener un efecto de protección de dos veces más, que esto son 200 veces más de protección”, comentó.

Referente a la medición de temperatura, Adolfo Hernández indicó que muchas compañías utilizan termómetros industriales con una mayor amplitud pero también una mayor variabilidad. Por lo tanto la recomendación es usar termómetros médicos considerando el punto de corte establecido por las autoridades que es de 37.5 grados centígrados.

“Si alguna persona visitante o colaboradora presenta una temperatura igual o mayor no debe de permitírsele el acceso, desde un autobús hasta el acceso al centro de trabajo”, mencionó.

En un caso determinado, una persona con dicha temperatura debe ser colocada en un área apartada. Se le debe dotar del equipo de protección personal, aplicar la evaluación pertinente y tomar las medidas necesarias para su resguardo, ya sea en el traslado a su hogar o su envío a un centro médico.

El contacto de trabajo, explicó, se define cuando por un periodo de 10 minutos o más a una distancia menor a 1.5 metros y sin haber usado el equipo de protección personal adecuado y en contacto con una persona confirmada con Covid-19.

Otro caso es cuando se tuvo exposición directa con las secreciones, gotículas y/o aerosoles de un trabajador infectado o sospechoso o contacto directo con superficies contaminadas por el trabajador infectado.

Un factor más a considerar es si el contacto de trabajo ocurrió en promedio cinco días anteriores al inicio de los síntomas del trabajador infectado.

Respecto a un caso sospechoso de Covid-19, comentó que se considera como tal a una persona de cualquier edad que en los últimos siete días haya presentado al menos dos de los siguientes síntomas: dificultad para respirar (caso grave), artralgias, mialgias, odinofagia/ardor faríngeo, rinorrea, conjuntivitis, dolor torácico.

Ante un caso sospechoso, lo primero que se debe hacer es aislarlo, separarlo y mantenerlo en un periodo de observación de 14 días; comunicar de manera apropiada a las personas cercanas que se pueden considerar como posibles contagios.

Si el paciente se encuentra asintomático puede regresar a trabajar al término de los 14 días, de lo contrario debe acudir a revisión médica. Adolfo Hernández enfatizó que la única prueba aprobada por las autoridades es la llamada RT-PCR.

Ante la escases de las mismas, señaló que el paciente al menos debe presentar una prueba con resultado negativo de Covid-19 tras los 14 días de observación.

El experto concluyó que se deben reforzar las medidas de mitigación de riesgo, que son el lavado de manos, la sana distancia y el uso adecuado del equipo de protección personal.