Tijuana, B.C.- Las empresas de Baja California tienen grandes oportunidades de integrarse a la cadena de proveeduría de la industria automotriz, una vez que entre en vigor el Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), gracias a su biculturalidad y cercanía con el mercado estadounidense.

Lo anterior fue planteado durante el panel «Integración de la cadena de suministro de la industria automotriz de Estados Unidos», organizado por Desarrollo Económico e Industrial de Tijuana (Deitac), que preside Carlos Higuera Espíritu, y en el que participaron Emmet Flores, de Grupo Red; Michael Tucci, de Microtechnologies en Costa Rica; Viviana Cuero, de Topicar de Colombia y Odira Pastor, de Hyundai Translead en Baja California.

El encargado de moderar este panel fue Jorge Ortega, de Prodensa, quien indicó que en la producción de autos el T-MEC incrementó el valor de contenido regional de 62.5 por ciento a 75 por ciento, por lo que las empresas locales tienen oportunidades de integrarse a la cadena de suministro.

«Los grandes corporativos buscarán desarrollar proveeduría para incrementar el contenido regional y Baja California es ideal para este tipo de empresas, ya que de no calificar con el porcentaje requerido, tendrían que pagar un arancel», refirió.

En la producción de autos el arancel en México es de 2.5 por ciento, mientras que en camionetas tipo pick up este impuesto aumenta hasta 25 por ciento, por lo que se augura que los corporativos automotrices hagan esfuerzos por buscar la integración de insumos nacionales.

Jorge Ortega comentó que, incluso, hay interés de empresas chinas por adquirir empresas nacionales que puedan incorporarse como proveedoras, pues saben que será un nicho de mercado importante.

De acuerdo con información de Deitac, Baja California produce el 5.5 por ciento del total de autos y camionetas que se fabrican a nivel nacional; en 2019 produjo 3 millones 741 mil 972 unidades y exportó 3 millones 266 mil 361, teniendo un incremento del 3.7 por ciento al cierre de 2019, comparado con el año anterior.

El empresario mencionó que Baja California ofrece ventajas competitivas sobre ciudades de Estados Unidos ubicadas en la costa Este, como es la cercanía con California donde se ubican los principales centros de innovación y tecnología, así como facilidades en temas de logística.

«En Baja California tenemos el talento humano, la experiencia de años en la industria y una biculturalidad por la condición de frontera, lo cual la hace ser muy atractiva como destino para las inversiones», afirmó Ortega.

En ese sentido, entre los retos que tendrían las empresas locales para convertirse en proveedoras de las grandes empresas automotrices están el tener acceso a financiamientos a tasas de interés preferenciales, ya que en México no se otorgan suficientes incentivos en ese renglón.

«Sabemos cómo hacer las cosas, la tecnología se puede adquirir, pero el acceso a capital humano competitivo es uno de los principales retos», dijo.

Por su parte, Gabriel Cabañas, Coordinador General de Promoción de la Secretaría de Economía Sustentable y Turismo del Estado (SEST), destacó que Baja California, al estar cerca de Sillicon Valley, tiene grandes beneficios.

«Estamos en una tendencia de convergencia tecnológica donde se están generando innovaciones como vehículos autónomos, eléctricos, y todo ello lo está gestando California, lo cual es una gran ventaja que debemos aprovechar», subrayó.

Y es que el costo de producir en México es 10 por cientoue menos que en Estados Unidos, contando con más de 80 compañías automotrices en Baja California que generan alrededor de 30 mil empleos; 52 de estas empresas están en Tijuana.

Por último, el funcionario aseguró que la afinidad cultural con California y la relación con Asia, permite seguir desarrollando proveeduría donde la cadena de valor está cambiando y las empresas regionales pueden tomar provecho de este momento.