Tijuana, B.C.- La Comercializadora de Autos Usados para Desarme de Tijuana (Caudetisa) registró una disminución en sus ventas por hasta 50 por ciento y con tendencia a continuar a la baja, debido a que permanece detenida la actividad laboral de la mayoría de la población.

Caudetisa representa uno de los grupos especializados de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Tijuana (Canaco-Servytur), que preside Jorge Macías Jiménez, el cual agrupa a cerca de 100 socios, quienes han visto mermados sus ingresos ante el parcial paro de actividades por la emergencia sanitaria derivada del coronavirus.

De acuerdo con José Asunción Rábago, presidente de la Asociación de Yonkeros de Tijuana, comentó que de la venta de autopartes dependen cerca de 500 familias en la ciudad, por lo que es una situación preocupante.

«En primer lugar, no tenemos clientes, las personas que van realmente necesitan las partes, no las pueden comprar nuevas por el costo que representa, pero llegan muy esporádicamente; estamos contestando el teléfono y les hacemos llegar la pieza a su domicilio», explicó.

Desde el inicio de la contingencia sanitaria, dijo, solicitaron a las autoridades considerar su actividad como esencial y que les permitieran tener sus negocios abiertos, pues además de vender autopartes, algunos cuentan con talleres mecánicos que ofrecen servicio a unidades de transporte público, bomberos, patrullas, ambulancias, entre otros.

Asunción Rábago consideró que será muy difícil recuperar el 100 por ciento de las ventas que tenían, las cuales ya se veían afectadas por la mala condición económica que predominaba y que, ahora, con la pandemia, podría recrudecer la situación tan desoladora.

El tipo de cambio es otro factor que está afectando seriamente a este sector empresarial, pues declaró que las piezas provienen de Estados Unidos y la mayoría de las rentas de los establecimientos se pagan con ese tipo de moneda.

«Estamos a punto del borde de la quiebra, de cerrar los negocios, no porque nos lo recomiende la autoridad, sino porque definitivamente no se puede sostener, es algo crítico», manifestó.

La mayoría de estos negocios han mantenido su planta laboral con el consecuente pago de salarios, servicios y demás gastos, pero a casi tres meses de la contingencia, como todo negocio, se hace cada vez más difícil la situación.

Por último, Asunción Rábago señaló que los comerciantes del ramo se encuentran listos y a la espera de reiniciar actividades, contando con amplios establecimientos abiertos al aire libre, lo que ayuda a evitar riesgo de contagios, además que reforzarán las medidas establecidas por los protocolos sanitarios.