Mexicali, B.C.- Como insuficiente y tardío calificó José Eugenio Lagarde Amaya, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de transformación, (CANACINTRA) Mexicali, el Programa emergente de protección a las personas, el empleo y la economía de Baja California ante el COVID-19, anunciado por la Secretaría de Economía Sustentable y Turismo en Baja California (SEST).

“Decepcionante lo que se presentó ayer en el Estado como programa emergente, ya que resultó ser más de lo mismo; muchos de los llamados apoyos se basan en créditos que ya existían y destinar solo 18 millones de pesos para todas las Micro y pequeñas empresas (MYPES) es risible, ya que solo alcanzará para un total de 360 empresas con apoyos de 50 mil pesos en todo el Estado” precisó.

Por otro lado, para Canacintra Mexicali, las compras de gobierno anunciadas como beneficio, “siempre han existido”, por lo que el organismo no las considera un estímulo tal cual, ya que el que el gobierno beneficie a los proveedores locales debe ser una constante.

En cuanto al tema de los apoyos anunciados en forma de créditos, el titular de Canacintra Mexicali explicó que las empresas requieren apoyos que no generen deudas a las empresas.

“Por lo tanto, la principal estrategia del Gobierno del Estado para apoyar a la economía, consiste principalmente en otorgar créditos, muchos de ellos ya existentes, cuando lo que menos necesitan las empresas en estos momentos, es más deuda” señaló Lagarde Amaya.

Impuesto sobre nómina

Para Canacintra Mexicali es preocupante el tema del Impuesto Sobre la Nómina (ISN), ya que las empresas cuentan con poca liquidez para pagar dicho impuesto y anticipan cierres de empresas a un corto plazo.

“Definitivamente la estrategia planteada por la SEST, no minimizará el impacto económico en los sectores productivos y la pérdida de empleos que ya supera las 11 mil plazas en Baja California y 350 mil a nivel nacional”, planteó Lagarde Amaya.

 El titular de Canacintra, enfatizó en la necesidad de posponer o derogar los impuestos estatales como una forma de apoyar a las empresas ante la crisis sanitaria, sobre todo ante la negativa del gobierno federal de activar un plan de estímulos reales a empresas mexicanas.