Por Michel Torres

Mexicali, B.C.- La profesionalización de ergonomistas certificados es liderada a nivel nacional por Mexicali, cuyo valor asume mayor relevancia al ser una ciudad de gran actividad industrial y con la próxima entrada en vigor de la Norma 36, enfocada en la identificación, análisis, prevención y control de los factores de riesgo ergonómico en el trabajo.

Un total de 42 profesionistas recibieron 400 horas de entrenamiento teórico-práctico, durante año y medio, en el “Diplomado en Especialización en Ergonomía y Salud Ocupacional con Opción a Certificación”, organizado por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) e Index Mexicali y en el que 21 lograron certificarse.

“La UABC sigue el modelo de formación del ergonomista aprobado por la Asociación Internacional de Ergonomía, entonces se asegura que la persona cuando está certificada cumpla con todos los requisitos académicos y prácticos”, comentó Enrique de la Vega Bustillos, presidente del Colegio Nacional de Ergonomía de México.

La labor de un ergonomista, detalló, tiene lugar en la parte preventiva al diseñar puestos de trabajo para evitar lesiones músculo-esqueléticas en los trabajadores; en la parte reactiva, una vez ocurrida una lesión, consiste en rediseñar los puestos para que no se repita el incidente.

“Se ha demostrado que una buena ergonomía en las empresas es una buena economía, se incrementa la productividad y la calidad, disminuyen las lesiones ocupacionales y por lo tanto disminuye también la prima del Seguro Social”, explicó.

La Norma 36, refirió Enrique de la Vega, se centra en la prevención de lesiones en la parte baja de la espalda, una de las más comunes en la actividad industrial por el mal manejo manual de cargas, pero también se consideran los riesgos por trauma repetitivo, al ser la maquiladora un lugar de trabajo con ciclos repetitivos.

Aunque no está estipulado legalmente que cada empresa cuente con un ergonomista, explicó que aquella persona que se dedique a diseñar o rediseñar estaciones de trabajo, debe contar con cédula profesional y estar avalado por una universidad u organismo profesional.