IMPERANTE QUE PROVEEDORES, CLIENTES, AEROCLÚSTERS, GOBIERNO Y FEMIA TRABAJEN EN EQUIPO PARA APROVECHAR OPORTUNIDADES

Por Dinorah C. Becerril Muciño

Querétaro, Queréataro.- La cadena de suministro de la industria aeronáutica en México tiene como eslabón débil procesos especiales, coincidieron expertos en la industria durante el Aerospace Summit 2019, realizado en Querétaro.

“La ausencia de estos procesos en México obliga a que las piezas se envíen lejos para luego regresar. El costo de transporte y logística es fuerte. No obstante, no se debe de perder de vista el costo de inventario”, dijo Aldo Rodríguez, director general de Paulo Heat Treating México.

El tratamiento térmico es un proceso muy regulado, requerido y escaso en México, por lo que las empresas exportan sus piezas o productos a otras partes del mundo, lo que resta competitividad.

Las oportunidades para integrar y ser parte de la cadena de suministro de la industria aeroespacial son amplias y con una demanda constante por parte de la industria hasta el 2035, con pedidos de poco más de 40 mil aeronaves, según estimaciones de las empresas. Sin embargo, en esta industria, la competencia es global, advirtieron los especialistas durante el panel Main Supply Chain Issues for the Aerospace Industry in Mexico.

El objetivo es trabajar en equipo, comentó Rodríguez. Que proveedores, clientes, aeroclústers, gobiernos del Estado y la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia) se dirijan hacia el mismo objetivo, porque hay oportunidades, “pero muchas se van por no ser lo suficientemente competitivos en precio”.

Los jugadores de esta industria buscan proveedores calificados con, al menos, la certificación de AS9100 y que sean competitivos en precios, dado que la calidad se da por hecho, dijo Ernesto Vidaurri, gerente regional de Collins Aeroespace.

“A nivel proveedor, se compite a nivel global, no se compite con proveedores en México o en Estados Unidos. Esta es una industria global, la cual es competitiva”, expresó.

La recomendación, añadió, es acercarse a los expertos para que los orienten, y entre los primeros aspectos que deben de considerar las empresas es “cambiar el chip al aeroespacial”.

Para Roberto Santillanes, manager Materials Planning de Honeywell Aerospace, el proceso para la integración de la cadena de suministro ha sido lento. La apuesta de las empresas debe de ir encaminada a ser más dinámicas y agresivas en sus precios, cotizaciones, tiempos de respuesta y desarrollo.

Lo anterior, dado que en la medida en la que incrementa el volumen se puede dar respuesta rápida a los clientes, sucede porque “una vez que llega la demanda, no hay mucho tiempo y se tiene que reaccionar de forma rápida”.

Hay compañías en México que trabajan con proveedores de Europa y Asia, países que en apariencia son más caros que México e incluso los insumos para este sector, en su mayoría, se importan.

“Las oportunidades están y vamos lento. La mayoría de los insumos se están trayendo del exterior, estamos dejando ir una gran oportunidad, por lo que es necesario actuar de forma rápida”, insistió.

Si bien, como para cualquier proyecto de inversión se toman en cuenta factores de retorno de inversión y otros, al final es un hecho de que firmas aeroespaciales tienen una necesidad imperante de diversos procesos. Algunos de ellos como el Hot Isostatic Pressing (HIP), por ejemplo.