Por Karla Navarro / Ensenada

Ensenada, B.C.- El posicionamiento de los vinos bajacalifornianos a nivel internacional dependerá de su calidad, pero también de sus estrategias de marketing, la imagen y el mensaje que los acompañan, afirmó en entrevista exclusiva para Industrial News Nicolas Goldschmidt, director de la maestría en Ciencias en Administración de Bodegas y Viñedos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

El experto señaló además que se debe tomar en cuenta la percepción que hay de México en el exterior y los productos con los que lo asocian los consumidores.

Como ejemplo exitoso de esta estrategia mencionó a Chile y Argentina, países que han posicionado sus vinos tomando como emblema las uvas carmenere y malbec, respectivamente, y aunque cuenten con vinos producidos con otras uvas, su imagen se concentra sólo en una.

“Cuando tratas de que tu vino se conozca por los consumidores en todo el mundo, hay tantos vinos ahí afuera, tantos países produciendo, tienes que tener un mensaje sencillo, de otra forma el consumidor se perderá”, mencionó Goldschmidt.

Los vinos mexicanos en el mundo

El Reporte Estadístico Mundial de la Vitivinicultura publicado este 2019 por la OIV, ubica a México en la posición 33 en el listado internacional de países con los principales viñedos, pero no figura en el ranking de los 22 países con mayor producción de vinos.

Goldschmidt reconoció que “México no es un jugador mayor en la industria del vino alrededor del mundo aún”, pero –acotó– sí es identificado por quienes están directamente involucrados con el sector vinícola mundial.

“Estoy seguro que hay gran potencial para la imagen del vino bajacaliforniano y su enoturismo, y por supuesto a través de la calidad de los vinos, eso es algo que es esencial si quieres que el vino compita a nivel internacional”, destacó.

Desde 2016, México se incorporó a la OIV, lo que Goldschmidt consideró una estrategia acertada para seguir siendo parte de la industria global del vino, y que además demuestra un interés genuino por entender mejor el mercado y seguir sus reglas junto con todos los países productores.

“Tal vez no está en los primeros lugares de la lista, pero no importa, lo que importa es tener una industria del vino vibrante, con diferentes regiones como Baja California, que tiene la mayor parte de la producción. Es genial para todos los amantes del vino alrededor del mundo tener la posibilidad de probar vinos de varias partes y no sólo de los países clásicos que la mayoría de la gente conoce”, opinó.

Exportaciones son multifactoriales

En el más reciente reporte estadístico de la OIV, México tampoco figura entre los principales países exportadores de vino en el mundo, sin embargo, Goldschmidt expuso que las exportaciones están sujetas a diversos factores.

Uno de ellos es el tamaño de la producción comparado con el consumo en el país, puesto que algunos países logran comercializar buena parte de su producción en el mercado nacional, aunque estén interesados en exportar, no cuentan con esa capacidad.

En los casos donde el consumo doméstico es bajo, explicó Goldschmidt, tienen mayor necesidad y posibilidad de exportar vino.

“La producción del vino mexicano es muy limitada, así que no vemos todavía muchos de sus vinos alrededor del mundo, pero está creciendo y se trata de que algunas personas lideren el camino, para mostrar la calidad y para degustar en todo el mundo y demostrar que el vino mexicano puede competir con los demás a un nivel internacional”, sostuvo.