MÉXICO HA REDUCIDO SU TIEMPO DE CICLO A UNA TERCERA PARTE DE LO PROMEDIADO EN ESTADOS UNIDOS O EUROPA

Por Michel Torres

Ciudad Juárez, Chih.- Con un crecimiento sostenido del 14 por ciento en los últimos 10 años y como uno de los sectores con mayor valor agregado, la industria aeroespacial ofrece un alto nivel de rentabilidad para las empresas en México, aseguró Felipe de Jesús Sandoval Ramírez, presidente de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA).

Con números que en 2018 alcanzaron los 8 mil 500 millones de dólares en exportaciones, la industria aeroespacial en el país continúa en desarrollo, y para el presente 2019 se estima aumentar la cifra a 9 mil millones de dólares.

Las entidades que mayor número de inversiones concentran en el país son Querétaro, Chihuahua, Baja California y Sonora, destacando en particular las ciudades de Tijuana, Mexicali, Hermosillo, Guaymas.

“La mayor parte de los actores globales ya están en México, va a haber algo de nuevas entradas sobre todo de compañías Tier 2 y 3. Pienso que los siguientes 5 a 10 años van a llegar o desarrollarse en México porque debe ser una de nuestras prioridades”, comentó el presidente de la FEMIA sobre futuras inversiones.

Ventajas y retos de la industria aeroespacial mexicana

Una de las principales ventajas que la manufactura mexicana ofrece a la industria aeroespacial es haber reducido el tiempo de ciclo aproximadamente a una tercera parte de lo promediado en Estados Unidos o Europa.

“Una pieza de fabricación de maquinado que en su operación original en EUA tardaba 21 días en completarse, en México tarda menos de 3 días”, aseguró Sandoval Ramírez.

No obstante, la complementariedad de algunos procesos se complica porque sólo se dan en el extranjero, pero en los últimos 5 años ha habido una significativa migración a territorio mexicano de empresas de procesos de soporte.

Señaló que para completar el ciclo de fabricación es de suma importancia que arriben al país empresas enfocadas a procesos especiales y complementarios como tratamientos térmicos, superficiales, químicos, entre otros.

En lo que a desarrollo de proveeduría se refiere, la FEMIA redobló esfuerzos y evaluó a cerca de 350 empresas, y aunque muchas de ellas pertenecen a otros sectores, tienen la capacidad técnica y de procesos que se requieren.

“Lo que hace falta es una conversión al tipo de negocios de la industria aeronáutica. En el caso de la industria aeroespacial es alta mezcla y bajo volumen, entonces las compañías que están en otros sectores como la automotriz tienen que desarrollar un modelo de negocios que le permita funcionar en esta industria”, comentó.

Sandoval Ramírez añadió que la FEMIA actualmente trabaja en un inventario aeroespacial de contenido nacional, y para ello, en coordinación con las principales empresas tractoras, pusieron en la mesa 650 millones de dólares para iniciar el desarrollo de cadenas productivas.

“Hemos empezado a localizar 40 millones de esos 650 y hay que trabajar para desarrollar los proveedores que sean capaces de adquirir la bolsa adicional”, detalló.

A las empresas tractoras, puntualizó, les interesa desarrollar la cadena de proveeduría para reducir tiempos de ciclo, tiempos de entrega y optimizar costos.

Talento y mano de obra calificada

El presidente de la FEMIA aseguró que la mano de obra mexicana es una de las más calificadas del mundo, ocupando incluso el lugar 10 u 11 a nivel global, con una capacidad técnica al nivel de cualquier país desarrollado industrialmente.

“México es el país de la OCDE que más ingenieros per cápita desarrolla, entonces, en el aspecto de talento técnico, tenemos suficientes recursos para seguirnos desarrollando”, expuso.