CREAR UNA CADENA DE PROVEEDURÍA, REDUCIR LA ROTACIÓN DE PERSONAL Y MEJORAR LA EDUCACIÓN SON CLAVES PARA EL SECTOR

Por Laura Quintero

Ciudad de México.- En pocos años, México se ha colocado a la vanguardia del sector aeronáutico y se ha convertido en un destino muy atractivo para los inversionistas de la industria. Si bien el sector crece con gran dinamismo, aún hay retos por resolver para tener la ruta completa de un vuelo exitoso.

Ricardo Capilla y Craig Bresse, presidentes en México de las empresas Airbus y Honeywell, respectivamente, reconocieron que México «es un gran lugar para invertir», y que a ellos como al resto de las más de 300 empresas del sector instaladas en territorio nacional se les han brindado ventajas para desarrollarse en la industria, pero aún hay retos por sortear para hacer de ésta un verdadero éxito.

Breese destacó que el país tiene grandes características de diferenciación que hacen que su industria sea de clase mundial, pero está fragmentada, por lo que el gran reto es la cadena de abastecimiento.

Una de sus recomendaciones es hacer de la aeronáutica una industria estratégica de México y enfocarla correctamente, esto es, atraer empresas para desarrollar las cadenas de proveeduría e invertir en tecnología, porque «debe ser líder en el mundo digital» por la convergencia que existe entre éste ámbito y lo material.

“México tiene las mejores métricas del mundo en la industria aeroespacial en cuanto a retorno de inversión, rentabilidad o calidad en la producción, pero el sector está fragmentado porque sólo un porcentaje muy bajo de los insumos se fabrican en el país”, precisó Bresse.

De acuerdo con datos de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia) el sector aeronáutico local actualmente sólo desarrolla el 5 por ciento de la cadena total de manufactura, a diferencia de la industria automotriz donde el promedio es del 65 por ciento.

Eugenio Marín, director de TechBA Madrid-Montreal, indicó que México requiere un mayor dinamismo en la creación de empresas de tercer y cuarto nivel en la proveeduría del sector aeroespacial para elevar su competitividad global.

En 2018, la Inversión Extranjera Directa (IED) aeroespacial acumulada superó los 2 mil 700 millones de dólares, de los cuales el 86 por ciento se ha dirigido a la fabricación de equipo aeroespacial, y el restante (el 14 por ciento) a las actividades de mantenimiento y reparación.

Los inversionistas del sector confían en México, muestra de ello es que en los últimos 10 años las exportaciones aeronáuticas mexicanas crecieron un 179 por ciento, el superávit comercial se duplicó, el PIB del sector aumentó un 145 por ciento, mientras que el empleo que genera se incrementó en 2.3 veces y las empresas o unidades vinculadas al sector pasaron de 160 a más de 300, pero el potencial crecimiento podría ser mucho mayor.

Empresarios y especialistas del sector coinciden en que si bien el desarrollo de la cadena de proveeduría es un camino largo y complejo, es necesario invertir en tecnología que haga posible que México desarrolle la mayor parte de los componentes.

“Otro de los problemas es la rotación de personal, pero las empresas debemos mejorar en términos de capacitación”, reconoció Ricardo Capilla.

Mientras que Breese dijo que actualmente hay grandes universidades, el problema es que las carreras de ingeniería son muy teóricas y no están enseñando práctica, lo cual entorpece el proceso de integración en el mercado laboral.

Ambos empresarios reconocieron que la mano de obra mexicana es excelente y que uno de los atractivos del país es su fuerza laboral, además aseguraron su confianza en México, lo cual se traduce en sus planes de seguir invirtiendo.