Ensenada, B.C.- es la cava más antigua del Valle de Guadalupe, con capacidad de 150 mil botellas.

La Casa Pedro Domecq, fundada en 1962, reabrió sus puertas para mostrar al mundo la cava más antigua del Valle de Guadalupe, con capacidad de 150 mil botellas.

Para llegar hasta las más de 22 mil botellas, con periodos de añejamiento de entre 10 y 15 años, requiere de una serie de objetos, enseres y etiquetas que den testimonio de la aportación de los dos hombres que vislumbraron el potencial de Baja California en la industria del vino.

Además de una prensa antigua, una embotelladora que funcionaba por gravedad y etiquetas elaboradas, en el área ubicaron la emblemática carreta halada por los caballos que distinguía la publicidad de Pedro Domecq.

La bodega ofrece una sala de degustación y la promesa de experimentar emociones y sensaciones a través del vino; prevé una inversión de 80 millones de pesos para aumentar la producción de 100 mil a 250 mil cajas, en un periodo de entre tres y cinco años.

Como parte de las novedades, Alberto Verdeja, el enólogo de la Casa Pedro Domecq, también implementa un método ancestral, que consiste en el uso de potiches para producir un vino especial, el cual se fermenta en vasijas porosas por micro-oxigenación.

Comentó que, antiguamente, los potiches usados para la elaboración del vino eran enterrados en la tierra para lograr los caldos.

Durante la reinauguración de la bodega, el presidente de González Byass, Mauricio González-Gordon, explicó que, hace poco más de un año, la propiedad de Casa Pedro Domecq pasó a formar parte de una nueva sociedad constituida por el Grupo Emperador Filipinas y González Byass, actividad centrada en la elaboración de vino y brandy, la cual se remonta a principios del siglo XVIII.

Ante el gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid, mencionó que fue en 1972 cuando se inauguró esta bodega instalada en el Valle de Guadalupe.

El enoturismo, dijo, cada vez crece más en todo el mundo, por lo que estas tierras representan un ejemplo extraordinario de la evolución que han tenido las bodegas.

Refirió que esta condición permite a los visitantes y turistas disfrutar de un hermoso paisaje, vinos excelentes y una cuidada gastronomía, que hoy le da un nuevo impulso y valor al Valle de Guadalupe.

Mauricio González reconoció el esfuerzo de la administración del gobernador por atender el tema del agua para que la zona siga siendo productiva.

El gobernador Vega de Lamadrid destacó que Casa Pedro Domecq ha sido uno de los baluartes con mayor tradición de la historia dentro de la industria vitivinícola de México.

Reconoció la decisión del consorcio de poner nuevamente los ojos en Baja California, ya que habla de la confianza de los inversionistas.

Expresó que “no se puede hablar de la historia y del desarrollo de la vitivinicultura sin hablar del papel que ha jugado la casa Pedro Domecq y los aportes de dos hombres visionarios: Don Pedro Domecq y Antonio Araiza, que vislumbraron el potencial del Valle de Guadalupe”.

Atestiguaron la reinauguración el director general de Casa Pedro Domecq, Enrique Murillo San Romá, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Manuel Valladolid Seamanduras y el secretario de Desarrollo Económico, Carlo Bonfante Olache.