Tijuana, B.C.- Contempla rubros novedosos como el comercio digital, administración aduanera y medidas anticorrupción.

El nuevo tratado comercial Estados Unidos, México, Canadá (USMCA) debe verse como un vaso medio lleno con reglas claras para  el comercio y que resulta necesario conocer para evitar obstáculos, señaló Octavio de la Torre Stéffano.

El presidente de la firma TLC Asociados, expuso ante empresarios de Tijuana los pormenores del nuevo acuerdo trilateral.

Hay quienes consideran que es un Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con algunos cambios cosméticos, sin embargo, el nuevo USMCA ayudará a tener reglas claras para el comercio entre los tres países, de manera que contribuya a preservar un Producto Interno Bruto (PIB) que asciende a 90 mil millones de dólares.

Octavio de la Torre subrayó que estamos ante un acuerdo histórico, cuya duración en mesas de negociación fue de un año, un mes y 15 días.

El USMCA contempla 34 capítulos y más de 400 artículos, contando con algunos novedosos, tales como la Administración Aduanera y Facilitación Comercial, PYMES, Comercio Digital, Anticorrupción, Buenas Prácticas Reglamentarias, Medio Ambiente, Laboral, Política Macroeconómica y Tipo de Cambio, Energía, entre otros.

“¿Cuál fue la clave para destrabar la negociación trilateral?, lo que pasó es que Canadá aceptó abrir sus mercados de lácteos a los granjeros estadounidenses, sin embargo, preservó intacto el mecanismo de solución de controversias comerciales, conocido como capítulo 19, para proteger sus industrias de los aranceles antidumping de EUA”, indicó De la Torre.

De acuerdo con un estudio del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), en el sector automotriz también hubo cambios en las reglas de origen, ya que con el TLCAN se exigía que un 62.5 por ciento de la producción de un automóvil ligero se hiciera dentro de la región para estar exento de aranceles, mientras que con el USMCA, se elevó al 75 por ciento.

EUA logró que entre el 40 y el 45 por ciento del automóvil fabricado dentro de los tres países fuera manufacturado por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora; esta cláusula busca evitar la deslocalización de fábricas a México.

Una diferencia significativa, destaca el CELAG, es que en el TLCAN existía un proceso de liquidación bajo el capítulo 11 (demandas judiciales inversionistas-Estado e inversiones), el cual se eliminará gradualmente entre Estados Unidos y Canadá.

Sin embargo, se mantendrá entre México y EUA, asegurando su vigencia en sectores como petróleo, gas, infraestructura y telecomunicaciones, los cuales están abiertos al libre mercado.

En cuanto a las farmacéuticas, se establecieron 10 años de protección contra la competencia genérica, esto tendrá repercusiones en los respectivos sistemas de salud, pero sobre todo en México, pues dificultará al nuevo gobierno cumplir con uno de sus objetivos en el sector salud.

Octavio de la Torre señaló que, en la denominada cláusula “sunset”, la revisión y conclusión del acuerdo se extendió a 16 años, con una revisión cada 6, cuando en el TLCAN se revisaba cada 5 años.

Algo destacable del USMCA, agregó el presidente de TLC Asociados, es que se incluyó el tema del comercio electrónico, con nuevas protecciones a la propiedad intelectual.

Lo cierto es que el nuevo acuerdo comercial aún debe ser firmado por los presidentes y los congresos de los tres países, cuya fecha estimada es el próximo 29 de noviembre.